El presidente estadounidense, George W. Bush, insistió ayer en que la comunidad internacional debe persuadir de forma pacífica y a través de medios diplomáticas a Irán para que abandone su programa nuclear y añadió que la intransigencia mostrada por el Gobierno de Teherán con los negociadores internacionales “es inaceptable”.
Bush, que no es la primera vez que se decanta por la solución dialogada, aseguró que era importante para los iraníes entender que “hay muchas naciones en el mundo que desean convencerles pacíficamente de que deben cesar en sus ambiciones armamentistas”.
En referencia a las declaraciones del presidente Ahmadineyad, quien antes de conocer el informe ya descartó atender las reclamaciones del Consejo de Seguridad, el presidente Bush aseguró que el líder iraní había optado por una vía y era importante que percibiera la unidad de la comunidad internacional para que reflexionara y fuera consciente del error que estaba cometiendo.