La festividad de hoy, 29 de abril, no está dedicada al anciano portero del cielo, a ese Pedro pescador que en la iconografía se prefirió la imagen de las llaves, a la de las redes.No; hoy es San Pedro de Verona, el dominico representado con un hacha clavada en medio de la cabeza y una daga en el centro del pecho, aunque él parece sereno e impasible. Licencia también de los artistas, como Jacomart, quien lo pintó en el valioso retablo de ‘Sant Llorenç i Sant Pere de Verona’, que se se admira en la iglesia parroquial de Catí.
Por la fecha, la primavera ya ha encendido las amapolas y en Valencia domina el perfume de las melias, se celebraba el paso de la adolescencia a la madurez en ciudades de Els Ports bajo el título de
les festes dels joves
; todavía hoy se bendice romero florido en Atzaneta del Maestrat.
Y ahora vayamos a su vida y a su muerte. Nació en Verona, una de las más hermosas ciudades de Italia; estudio Teología en la Universidad de Bolonia, merecedora también del mismo calificativo, pero en lugar de ser un hedonista por aquel entorno, a los quince años ingresó como novicio en la orden dominica y llegó a ser Inquisidor general de Lombadía y Toscana. Horror. Y más horror todavía porque fue excesivamente duro con con los cátaros, motivo que todos achacan a que le asaltaran cuando se dirígía a Como.
Para no errar le dieron un hachazo en la cabeza y le clavaron una daga cerca del corazón, pero he aquí, que la daga, como si tal cosa, y la cabeza le quedó colgando...¿Y qué hizo San Pedro ?...Con el índice de su mano derecha, como sui fuera una pluma y la sangre, como si fuese tinta, escribió las primeras palabras del Credo en el suelo.
El prodigio conmovió al cátaro que quería asesinarle, cuyo nombre perdura: Carino de Bálsamo, de manera que se arrepintió de sus creencias, se hizo dominico y su vida fue de pura penitencia, tan colmada de sacrificios que al final lo beatificaron.
A todo esto, San Pedro de Verona es protector contra los rayos y los partos difíciles; se pedirá que el niño nazca con la cabeza ben unida al cuerpo. Digo.