Unos encapuchados secuestran durante cinco horas a una mujer y a su hijo en Barcelona
Los agresores irrumpieron en el chalé del marido a quien amordazaron
La policía de Barcelona encontró ayer al mediodia sanos y salvos a una mujer de 25 años y a su hijo de 5 que habían sido secuestrados cinco horas antes en su chalé de la localidad catalana de Matadepera. La madre y el menor fueron hallados atados y amordazados dentro del maletero de un coche.
Cuatro encapuchados mantuvieron secuestrados ayer durante cinco horas a una mujer de 25 años y a su hijo de cinco, después de haber intentado atracar un lujoso chalé en el que no encontraron nada de dinero. Tras haber asaltado la casa, que se encuentra en el municipio de Matadepera (Barcelona) y no hallar objetos de especial valor, los encapuchados optaron por llevarse como rehenes a la mujer y al niño, mientras que dejaron maniatados al padre de familia y al jardinero de la residencia.
Al cabo de cinco horas, la Policía Local encontró sanos y salvos a los rehenes, que aparecieron amordazados en el maletero de un coche.
Sobre las 7,30 horas, tres hombres y una mujer irrumpieron en un chalé situado en la calle Font de Terol, en la urbanización Cavall Bernat de Matadepera. Dos de los asaltantes iban armados con pistolas y amenazaron con ellas a los inquilinos, a quienes pidieron que les condujeran a la caja fuerte.
Al no haber objetos suntuarios ni dinero en la caja de seguridad, los encapuchados ataron al marido con cinta adhesiva, le robaron las tarjetas de crédito y secuestraron a la mujer, de origen colombiano, así como a su hijo.
Los secuestradores advirtieron al hombre de que si no conseguían dinero con rapidez, matarían a ambos. Los ladrones huyeron en dos coches Mercedes de alta gama, uno de los cuales era un todoterreno, y con ambos vehículos recorrieron varios cajeros automáticos, de los que sacaron dinero.
Al mediodía, el todoterreno apareció aparcado en la calle Torreblanca de San Cugat, junto al mercado municipal, en cuyo maletero se hallaban la mujer y el niño, que fueron enviados a un centro sanitario para ser sometidos a un examen médico.
El marido pudo avisar a la policía local del atraco dos horas después de haber sido amordazado tras haberse podido soltar las ligaduras. La policía no ve otras motivaciones en el secuestro que las económicas.