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Martes, 25 de abril de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
Enrique Soler
“Los clientes asiduos se dejan aconsejar”
Este joven de 24 años regenta el restaurante La Pedrera de Albaida, donde el cliente encuentra buena cocina y espectáculo
Este joven de 24 años regenta el restaurante La Pedrera de Albaida, donde el cliente encuentra buena cocina y espectáculo
Enrique Soler es un joven de Albaida que a sus 24 años es propietario y cocinero del restaurante La Pedrera de la localidad. Los fines de semana el local atiende a un cliente asiduo y otros que acuden a degustar la buena cocina y para continuar la fiesta tienen la oportunidad de pasar a un local anexo donde podrán tomar una copa y practicar bailes de salón.

–¿Cómo empezó en el negocio?
–Trabajaba en el restaurante de cocinero aunque los propietarios eran otras personas. Entonces me ofrecieron la posibilidad de quedármelo porque había mucha confianza y ellos querían dejarlo. Pensé que era una buena oportunidad para tener mi propio negocio y acerté la decisión.

–¿Qué formación tiene en hostelería?
–Hace ocho años que me dedico a la cocina y durante ese tiempo he estado en varios sitios, entre ellos dos años en Casa Salvador de Cullera. Pero donde aprendí mucho fue en el Centro de Turismo (CdT) de Gandia que depende de la Generalitat.

–¿En qué medida influyó su paso por el CdT?
–Fue clave porque además de lo mucho que aprendes mi jefe en el restaurante era también profesor del centro. Allí ya me empezó a motivar y a convencer de que me quedara el traspaso del local.

–¿Qué tipo de clientes acuden?
–Diariamente viene gente a comer porque disponemos de menú diario. Los fines de semana es otro tipo de cliente que viene a cenar. Algunos son asiduos y otros que vienen de vez en cuando porque les gusta el ambiente y la cocina y tienen la oportunidad de pasar a un local en la planta de arriba donde hay bailes de salón con la entrada gratis para los clientes.

–¿La gente sabe lo que quiere o se deja aconsejar?
–El asiduo me da libertad y como conozco sus gustos no hay problema. Además suelo cambiar. Para el resto de clientes tenemos una completa carta.