javier fernández aguado
El dinero -ha bromeado Woody Allen, en línea con reflexiones de autores anteriores-, no da la felicidad, pero produce una sensación tan parecida, que es preciso ser un gran experto para diferenciarlas.
La búsqueda de medios novedosos de motivación es esencial. El gran peligro de una organización no es tanto que haya rotación, como que se produzca un ‘brain escape’ (es decir, una huida de talento). La rotación es fácil detectarla, las alarmas se encienden cuando empieza a faltar el personal imprescindible. Sin embargo, cuando en la empresa se mueven sencillamente ‘antropoides semimovientes’, no suelen los directivos sentir una particular preocupación.
Una organización debería tener en cuenta tres cuestiones si desea movilizarse. La primera, particularmente en el caso de que sea mercantil, es precisamente la política retributiva.
En otras organizaciones no dedicadas directamente al negocio, pero que vendan otro tipo de servicios -de solidaridad, de carácter religioso, etc.- la retribución también es necesario analizarla: quizá no la económica, pero sí la afectiva. Cuando el talento no se ve de algún modo reconocido y suficientemente celebrado acaba por alejarse física o, cuando menos, psicológicamente. No se trata tanto de necias vanaglorias como de la imprescindible necesidad de autosatisfacción que forma parte del modo de ser de cualquier persona.
Gabriel Ginebra, profesor del CEU, en un reciente libro que acaba de coordinar y coescribir, aborda algunas de estas interesantes cuestiones ofreciendo consejos prácticos para quienes se plantean que las cosas pueden ir mejor en sus organizaciones.
La mera retribución económica no es el elemento motivador que obtiene lo mejor de las personas. Es imprescindible, y cada vez más, que los responsables de una organización sean capaces de merecer lo más importante de sus subordinados y colegas en general, e incluso superiores, que no es su presencia física, sino su interés por aportar, su creatividad, sus iniciativas, sus deseos de mejorar...
Las organizaciones, se señala de diversas formas a lo largo de la obra, deben definir bien sus políticas retributivas, a la vez que son capaces de proponer motivaciones capaces de estimular eficazmente a las personas. Éstas tienen que ver con esa necesidad que todo el mundo alienta de que su trabajo tenga, de un modo u otro, un carácter de servicio a los demás.
Pagar bien y no sólo con dinero. Guía para acertar en la remuneración.
Gabriel Ginebra (coordinador). Ariel.