Ecclestone: “Valencia es el secreto mejor guardado del mundo”
El magnate asegura que la llegada de la Fórmula 1 depende ya sólo de la Generalitat
“Valencia es el secreto mejor guardado del mundo”. El magnate de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, no ocultó ayer su satisfacción y aseguró que la llegada a Cheste del mayor espectáculo automovilístico del mundo depende ya sólo de la Generalitat Valenciana.
El examen concluye hoy y las expectativas son inmejorables, aunque aún falta conocer la nota. Valencia ha hecho cuanto ha podido para convencer a Bernie Ecclestone de que la ciudad y el circuito de Cheste están capacitados para albergar un Gran Premio de Fórmula 1.
Todo está ya en manos de la Generalitat. Así lo reconoció ayer el propio Ecclestone cuando se le pidió un veredicto. Respondió con una evasiva que, leída entre líneas, no lo parece tanto. “Mejor preguntadle al presidente (Camps) y no a mí”, indicó sonriente. El aludido respondió: “Con su pregunta está hecha la contestación. Creo que es obvio”.
Dicho de otro modo, que el mayor espectáculo automovilístico del mundo, generador de más de 50 millones de euros en un fin de semana, llegue a Valencia depende ya sólo de la Generalitat.
Ecclestone prefirió no pillarse los dedos. Sólo regaló pequeñas pinceladas de optimismo. Como cuando apuntó: “Yo nunca digo que no a nada. Lo que tenéis aquí es muy bueno, hay mucho público para ser sábado y esperemos que haya mucha gente mañana, me he dado cuenta de que Valencia es una ciudad que ama el deporte.”
Pero el entusiasmo del presidente de Formula 1 Managament, empresa organizadora del Campeonato del Mundo, era evidente. El viernes, al llegar a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, comentó maravillado a Camps: “¿Cómo podéis mantener esto en secreto?” Ayer insistió en su discurso y, en una entrevista concedida a la
Cadena Ser
en la parrilla de salida de Cheste, indicó que Valencia es “una ciudad maravillosa” y “el secreto mejor guardado del mundo”.
Durante las tres horas y media que Ecclestone estuvo en Cheste se mostró tranquilo y amable. Custodiado por Francisco Camps y el director del circuito, Eduardo Nogués, el magnate de la Fórmula 1 paraba cada pocos pasos para saludar. “Bien”, “realmente bueno” y “Valencia es buena” fueron las respuestas que dio a todo el que le paraba.
Revuelo en Cheste
A las 12 llegó al Ricardo Tormo. Pese al revuelo generado en torno suyo, Ecclestone, con vaqueros, camisa y chaqueta, paseó cómodamente por el
paddock
junto a Flavio Briatore, director del equipo Renault. Y se acercó al camión de una de las escuderías con menos protagonismo en la GP2, FMS Internacional, propiedad de Fisichella. Tras una visita de tres minutos, continuó su camino.
Necesitó 20 minutos para recorrer 400 metros. En el trazado le cambió la cara. De la extrema tranquilidad pasó a esbozar sonrisas e incluso reír cuando el campeón del mundo Alain Prost bromeó con él.
A la hora de visitar a los pilotos, Hamilton y Vallés fueron los elegidos. Cuando llegó al coche del valenciano, Ecclestone saludó a Adrián Campos, y Camps aprovechó el lance para mostrarle la publicidad de la Conselleria de Turismo en el monoplaza, prueba del apoyo institucional al mundo del motor.
El inicio de la carrera se retrasó por la presencia del magnate en la pista. La comida con políticos y gente del motor duró una hora y 40 minutos. No se habló de la fecha en que vendrá la F-1. Ecclestone salió del circuito hacia el aeropuerto.