El bowling es una diversión-deporte con un gran calado en todos los países europeos y también en España. Disfrutar con tu familia o tus amigos de una jornada de bowling en una “obligación” en nuestros tiempos. Los establecimientos Ozone te organizan, fiestas, torneos, corporativos, cumpleaños, clases de bowling... y cualquier cosa que te permita disfrutar mientras ejercitas tu habilidad y puntería.
Desde Alicante, concretamente en Benidorm, el bowling desembarca en España con el sueño de Antonio Quereda. En 1972 se instala en España el primer bowling con plantadoras automáticas.
Desde entonces la familia Quereda, con la ayuda inestimable de sus socios, ha desarrollado el concepto de Centro de Ocio Familiar basado en el bowling. El resultado de 33 años de experiencia en el sector han dado como resultado los centros Ozone.
Expansión
Este grupo dispone de centros repartidos por todo el territorio nacional: Palma de Mallorca, Tarragona, Málaga, Algeciras, Utrera, Sevilla, Granada, Almería, Valladolid, Toledo, Vélez Málaga, Huelva... con los que tienen en funcionamiento más de 250 pistas de bowling.
Además sólo en la Comunidad Valenciana disponen de 5 centros, Ozone: Zona de Ocio Torrevieja con 15.000 metros cuadrados de superficie, Ozone Bowling Alcoy, Ozone Bowling Benidorm, Ozone Bowling San Vicente y un exclusivo Club Deportivo en San Juan, el Ozone Sports Club, con unas instalaciones deportivas de 10.000 metros cuadrados.
Esta compañía de capital nacional ha llegado también al Centro Comercial La Vital de Gandia con una inversión superior a los dos millones de euros y con unas instalaciones que ocuparán una superficie de mas de 2.200 metros cuadrados.
Ozone Bowling dispondrá en La Vital de 20 pistas de última generación, cafetería, salón de billar , máquinas de redención y lo último en diversión, Mini Golf Indoor, a base de césped artificial, con un circuito de 9 hoyos con diferentes grados de dificultad para poder participar y disfrutar tanto niños como mayores.
Historia y el juego de los bolos
El juego de los bolos ya existía como pasatiempo en Egipto desde el año 5200 a.C. aproximadamente. Los griegos y los romanos tuvieron también alguna forma de juego de bolos. En algún momento del siglo XVIII emigrantes holandeses y alemanes llevaron el juego de nueve bolos a Estados Unidos, donde a principios del siglo XIX llegó a ser extraordinariamente popular.
El entusiasmo por el juego se ha incrementado notablemente desde 1952 con la introducción de máquinas que recolocan los bolos automáticamente después de cada tirada; también recibió otro gran empuje de popularidad en la década de 1980, cuando se extendieron las máquinas automáticas de puntuación.
El juego se practica sobre una superficie horizontal de madera pulida de 104 a 107 centímetros de anchura y 18 metros de longitud. El juego puede ser practicado por cualquier número de jugadores; en campeonatos normalmente juegan dos equipos de uno o dos componentes por cada lado.