De Miguel, en el punto de mira
Maltratos en un centro de enfermos mentales de l’Eliana, una anciana muerta en Carlet y las cinco víctimas de Massamagrell salpican la gestión de la consellera
Maltratos en un centro de enfermos mentales de l’Eliana, una anciana muerta en Carlet y las cinco víctimas de Massamagrell salpican la gestión de la consellera
El caso de la residencia de enfermos mentales de Massamagrell es uno más de los trágicos incidentes que han ocurrido en la Comunitat Valenciana en el último año y medio. Malos tratos a internos, centros clausurados por carecer de licencias e incendios con víctimas mortales son algunas de las deficiencias que se han detectado en los centros de la tercera edad que debe fiscalizar la Conselleria de Bienestar Social.
El mandato de Alicia de Miguel ha estado salpicado por graves irregularidades que inexplicablemente siguen ocurriendo en este tipo de centros. Una de las más escandalosas se conoció el pasado mes de septiembre cuando LAS PROVINCIAS destapó los malos tratos que padecieron durante años los internos de una residencia de l’Eliana.
Uno de los descubrimientos más macabros de la investigación fue el zulo hallado en el sótano del centro. Al habitáculo, de unos 50 metros cuadrados y sin ventilación, se accedía por una pequeña trampilla en el suelo del recibidor que solía estar tapada con una alfombra.
Según explicaron entonces los propios residentes, cada vez que un inspector de la Conselleria llamaba a la puerta eran obligados a meterse entre los cimientos de la vivienda para que no los descubrieran.
De Miguel decidió, tras cuatro años de investigaciones, cerrar la residencia. Poco después se descubrió que la Guardia Civil rescató a dos ancianos que vivían en condiciones infrahumanas en una residencia ilegal en Port Saplaya. El piso había sido alquilado por las dos mujeres detenidas por maltratar a enfermos mentales en l’Eliana.
El incendio de la residencia de Carlet en el que murió una interna también reveló serias deficiencias en la gestión de Bienestar Social. Días después del accidente –ocurrido en septiembre de 2005–se supo que la residencia nunca había hecho un simulacro de incendio.
80% de los centros
Los sindicatos denunciaron la falta de plan de evacuación. UGT ya advirtió entonces que había denunciado hasta en tres ocasiones las carencias de la residencia. Pero según los sindicatos, éste no es el único caso y cifran en un 80% el número de centros de la Administración.
En las últimas 48 horas otro accidente ha revelado nuevas deficiencias en un residencia, que acogía enfermos mentales sin licencia. ¿Será el último caso que salga a la luz?