“No me llamaron, no. Y les he echado la bronca por eso”. El comentario del cuñado de uno de los discapacitados ingresados en la residencia de Massamagrell era el sentir predominante entre las decenas de familiares que ayer por la mañana se acercaron al centro.
Los parientes de los internos lamentan la falta de información que sufrieron por parte de la dirección de San Antonio de Brindis del municipio valenciano.
“Me enteré por los medios de comunicación mucho después de que ocurriera el incendio”, criticó el familiar de un joven de 29 años –que salió ileso del fulminante incendio– con una minusvalía reconocida del 90%.
Varios de los familiares aseguraron que, tras reprochar a la dirección de la residencia el que no alertaran a los parientes, desde el centro se escudaron en que el fuego afectó al sistema informático. Al parecer, este gestiona la centralita telefónica y ello dificultó las comunicaciones con el exterior desde el edificio situado en la calle Libertad de Massamagrell.
“Me han dicho que por eso sólo avisaron a los familiares de los fallecidos”, aseguró una mujer tras visitar a otro de los residentes.
“Imposible comunicar con ellos”
Emilio Villalba también tiene a su hermano ingresado en la residencia y se enteró ayer por la mañana de lo ocurrido. “Ayer (por el martes) fue imposible comunicar con el centro y hemos venido para verlo. Nos han dicho que está bien, pero queremos saber cómo ha pasado la noche”, señaló el hombre.