Marcelino Yagüe coordina el equipo de psicólogos que ayer atendió a los familiares de los cinco fallecidos. Su labor no es fácil, pero acumula ya mucha experiencia en labores de este tipo. “Están muy afectados –como es lógico– por sufrir una pérdida tan repentina”, explicó.
Al fallecimiento se le añaden “las circunstancias trágicas en las que se ha desarrollado”. Yagüe respondía a las preguntas de los medios de comunicación en el exterior del Instituto de Medicina Legal, donde los forenses practicaban desde primera hora de la mañana las autopsias a las víctimas.
Desde las ocho horas, los familiares acudieron al centro para identificar –en algunos casos– el cuerpo de sus seres queridos. Allí eran atendidos por los especialistas. “En estos sucesos, te preguntan: ¿Por qué ha pasado esto y por qué a nosotros?”, relató Yagüe. Los psicólogos comentaron que en esos momentos “es importante que tengan alguien al lado con quien hablar y con quien desahogarse”. Aunque se dan casos en los que prefieren pasar el trance en soledad.
El equipo de expertos aconsejó a los afectados que se reunieran con sus familias para “asumir este trámite indeseable”. Los familiares se desplazarán en las próximas horas al Tanatorio Municipal de Valencia.
Ante un fallecimiento de este tipo, Yagüe indicó que no existe un tiempo de superación medio de la pena: “Es algo muy personal, depende del contexto y del significado que le dan a la pérdida”.