El asesor de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella, Juan Antonio Roca, es el hombre que mueve los hilos del desarrollo inmobiliario de la ciudad malagueña. Antiguo hombre de confianza del fallecido Jesús Gil, por sus manos han pasado 600 convenios urbanísticos que suscribió el consistorio entre 1992 y 2004. Hombre discreto, ha amasado una fortuna y se ha convertido en el propietario de una valiosa colección de arte y de una cuadra de caballos pura sangre. Nacido en Mazarrón (Murcia), unió su suerte a la de Jesús Gil desde que éste ganó las elecciones municipales. Se hizo con el control del urbanismo de Marbella cuando fue nombrado gerente de la sociedad Planeamiento 2000, una firma que gestionaba el suelo de Marbella. El asesor urbanístico ingresó en la cárcel Alcalá Meco en abril de 2002, junto a Gil y Gil y otros colaboradores del alcalde.