La polémica suscitada este invierno en Cevisama por la actuación de Cementos la Unión sirvió de caja de resonancia para el certamen.... y para la empresa. La Feria ocupó minutos de televisión en todas las cadenas nacionales y páginas en todos los periódicos. El problema, explicaron fuentes cercanas al sector, es que se estaba haciendo un daño importante al certamen. No se hablaba del sector azulejero. El debate se circunscribía a una empresa que había decidido hacer un espectáculo tal vez no muy apropiado al recinto y al evento en el que se enmarcaba. Mientras tanto, Cementos la Unión se beneficiaba de la polémica. La empresa ha basado su política de ventas en el perfil de su cliente. Considera que desfiles como los de Cevisama son los que quieren sus compradores. Y, en pura remisión a los hechos, lo cierto es que conforme aumentaba la polémica y su reflejo mediático, el estand de la firma recibía cada vez más visitantes a la hora de los pases. Cada convocatoria se convertía en un nuevo éxito.