Vicente García Juan se convirtió en un héroe el pasado lunes. Este hombre de 37 años, vecino de Sant Joan y operario de la construcción, trabajaba en una obra cercana a la calle del Mar de Mutxamel cuando sobre las 12 horas entró en el bar La Tostaíta. Minutos después salvaba de una muerte segura a una mujer.
Vicente degustaba su desayuno. Acababa de descargar material en su empresa y necesitaba un descanso. En ese preciso instante, un hombre comenzó a disparar sobre una mujer. Sin perder tiempo, Vicente Pascual se abalanzó sobre él y le agarró para impedir que siguiera disparando.
El agresor se revolvió y efectuó un tiro, que alcanzó al obrero en la barbilla y la mandibula. La mujer sólo resuló herida. Varias horas después, Vicente era operado en el Hospital de Sant Joan, donde permanece sedado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Desde el lunes por la tarde su madre, Fina Juan, y su tía le hacen compañía desde la sala de espera. La valentía de Vicente les llena de orgullo, pero se temen lo peor. “Siempre intenta ayudar a todas las personas que están en peligro”, aseguró su madre. La familia de la mujer herida ya ha agradecido personalmente a Fina Juan la heroicidad de su hijo.