A los más de 30 empleados de los nueve locales de los que dispone la cadena Blockbuster en la Comunidad Valenciana no les ha sorprendido el anuncio del final del negocio, aunque desconocen cuál será la fecha de cierre definitivo. De momento, continúan alquilando películas de estreno con los mismos precios de antes, pero ya están liquidando los títulos de catálogo. De 3 a 9 euros cuestan las películas que se ofrecen a los clientes de la cadena.
Uno de los trabajadores de un local valenciano explicaba que a finales del año pasado ya se sabía que las cosa no iban del todo bien. La bajada de precios de películas a la venta por diversos canales (tiendas, centros comerciales y kioscos) provocó la caída del número de alquileres. La cadena afrontó la situación el año pasado incorporando al negocio la venta y alquiler de videojuegos. Además se puso en marcha una serie de promociones de “bono tarifa plana” que ofrecía varios alquileres a un precio muy competitivo durante una semana o un mes. No se trataba de ganar sino de recuperar clientes.