La familia del fallecido ex presidente serbio y yugoslavo Slobodan Milosevic no asistirá a su entierro, que se celebra hoy en Belgrado, según informó el vicepresidente del Partido Socialista de Serbia, Milorad Vucelic.
“Debido a las declaraciones contradictorias de las autoridades en cuanto a la seguridad de la familia de Slobodan Milosevic y especialmente por las amenazas y chantajes dirigidos a su viuda, a la familia en realidad se le imposibilita la llegada al funeral”, argumentó Vucelic en declaraciones a la televisión estatal serbia.
La viuda del ex presidente, Mirjana Markovic, abandonó Serbia en febrero del 2003 y se estableció presumiblemente en Rusia, debido al inicio en Belgrado de un proceso en su contra por presuntas malversaciones con fondos estatales de vivienda durante el régimen político de su esposo.
A petición de Markovic, el Tribunal de Belgrado aceptó esta semana una fianza de 15.000 euros y retiró la orden de captura internacional que había emitido contra ella por su incomparecencia en ese juicio.
No obstante, el tribunal indicó que la viuda de Milosevic permanecerá en libertad sólo mientras asista regularmente al proceso y ordenó que fuera privada de su pasaporte en cuanto entre en Serbia, para asegurar así su comparecencia en la próxima cita, fijada para el día 23.
La hija de Milosevic y Markovic, Marija, vive en los últimos años en Montenegro, mientras su hijo, Marko, huyó del país unas horas después de que su padre perdiera el poder, en octubre del 2000. Marko recogió el martes el cuerpo de Milosevic en La Haya, pero no lo acompañó hasta Belgrado sino que volvió a Moscú.
Preparativos del funeral
Zoran Andjelkovic, secretario general del Partido Socialista de Serbia (SPS) –fundado por Milosevic–, que organiza las exequias, indicó que la “ceremonia central” de despedida del ex dictador se celebrará al mediodía de hoy frente al edificio del Parlamento de Serbia y Montenegro, en el centro de Belgrado, y que es espera la presencia de “entre 200.000 y 300.000 ciudadanos”, cifra que algunos observadores consideran exagerada.
Tras la ceremonia, el cadáver será trasladado a Pozarevac, la ciudad en la que nació Milosevic, donde tendrán lugar actos conmemorativos en la sede local del SPS y en la plaza central. Desde allí la comitiva fúnebre se dirigirá hacia los jardines de la casa de la familia Milosevic donde recibirá sepultura, sin honores de Estado. No habrá ritos religiosos, ya que Slobodan Milosevic era ateo.