Esta novela cuenta la historia de un joven palestino nacido en Israel a mediados de los sesenta. Poco se ha escrito de los llamados ‘‘árabes israelíes’’, palestinos que quedaron dentro de las fronteras del Estado judío surgido de la partición violenta de Palestina en 1948 y que no siendo hebreos son ciudadanos del actual Estado de Israel. Sayed Kashua, el autor de esta novela –¡qué magnífico título!– es él mismo uno de esos “árabes israelíes” y su relato es la descripción de una fisura, del desdoblamiento, de esa comunidad de gentes, entre sus raíces y su cotidianeidad.