El italiano Valentino Rossi se mostró ayer preocupado por el rendimiento de su Yamaha a poco más de una semana del comienzo del Campeonato del Mundo de MotoGP, en el circuito de Jerez de la Frontera.
En una entrevista con la revista británica Motorcycle News, el campeón del mundo afirma que la última sesión de entrenamientos, precisamente en Jerez, “fue la peor de todo el invierno” al notar una vibraciones en su máquina.
“Nos sabemos cómo atajarlo. Hemos probado de todo, pero las vibraciones siguen siendo muy fuertes”, agrega el ganador de los cinco últimos títulos mundiales de la máxima categoría.
Rossi también es actualidad por el reto que ha planteado a Fernando Alonso. El piloto italiano ha lanzado el guante al asturiano para retarle en una triple prueba para saber quién de los dos es más completo. Rossi quiere luchar con el español en moto, en Fórmula 1 y en un coche de rallies, sumar los tres tiempos y ver quién es mejor de los dos.