Rajoy aparca sus dudas sobre la investigación del 11-M mientras Zaplana exige explicaciones
El líder de la oposición afirma que sólo pedía que si había nuevas pruebas de los atentados salieran a la luz
Mariano Rajoy aparcó ayer, por el momento, sus exigencias para que el Gobierno dé cuenta de los detalles que se conocen del sumario de los atentados del 11-M y, en declaraciones a los periodistas en Bilbao, se dio por satisfecho con las explicaciones ofrecidas por la Fiscalía General del Estado sobre el control de la mochila.
El líder de la oposición aseguró ayer que es “falso” que desde su partido se estén sembrando dudas sobre la investigación de los atentados del 11-M y afirmó que no tiene que “rectificar nada” de lo que dijo el lunes, porque lo que pidió fue que “se dijera la verdad” sobre la bolsa encontrada en Vallecas y “hoy (por ayer) lo han aclarado”.
De manera inexplicable, el mismo día y a la misma hora, en rueda de prensa ofrecida en el Congreso de los Diputados, el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Eduardo Zaplana, insistió, en rueda de prensa en el Congreso, en que los datos que se conocen sobre aquella bolsa “no casan”, por lo que reclamó la presencia del presidente y otros miembros del Gobierno en el Parlamento, al tiempo que acusó al Ejecutivo socialista de querer ocultar la verdad de lo sucedido el 11 de marzo de 2004.
“Cada vez hay más dudas” aseguró Zaplana. “No se quiere saber lo que pasó”, abundó. “¿Quién le tiene miedo a la verdad?”, insistió el portavoz popular en clara referencia al Gobierno y su grupo parlamentario que, con el apoyo del resto de los partidos de la Cámara, rechazó la petición del PP para que José Luis Rodríguez Zapatero presente en el Congreso los datos de que dispone en relación con “las investigaciones sobre los atentados del 11 de marzo y acerca de si va a abrir nuevas vías de investigación tras las últimas informaciones publicadas”.
A cuatrocientos de kilómetros de la capital, su jefe de filas mostraba una actitud distinta sobre el mismo asunto al darse por satisfecho con los datos que se conocen después del levantamiento parcial del secreto del sumario y de que fuentes jurídicas citadas por los medios de comunicación aseguraran que la mochila que no pudo reconocer el policía encargado de la custodia de los enseres recuperados en el apeadero de El Pozo no era la original atribuida a los terroristas, sino una de similares características.
Rajoy explicó a los periodistas, tras acudir a la mesa del PP en Bilbao para la recogida de firmas a favor de un referéndum sobre el estatuto catalán, que “yo lo que pedía era que se dijera si era verdad o no y hoy (por ayer) lo que se ha dicho es que se presentó una mochila distinta a la que estaba en los trenes”. “Lo han aclarado, que es de lo que se trataba”, añadió para dar por zanjado el asunto.
Mensajes compatibles
Las palabras de Rajoy imprimieron un cambio de tono respecto de las declaraciones que hizo el lunes por la mañana, cuando reclamó la anulación del sumario judicial si se confirmaban las informaciones publicadas por un diario en ese día.
Sin embargo, el líder del PP se negó a rectificar, dijo que su declaración fue “una obviedad” y reclamó su derecho a opinar y “pedir la aclaración de un tema que es importante”. Además, dijo que está “a lo que digan los tribunales” sobre el asunto.
En cambio, al portavoz parlamentario ‘popular’ estas informaciones no le convencieron y le merecieron la consideración de “filtraciones”, por lo que mantuvo su exigencia de que el Gobierno ofrezca explicaciones en el Parlamento. “¿Por qué se empieza a filtrar que hay dos mochilas?”, preguntó, “¿por qué este procedimiento de oscurantismo y de no dar la cara?”, insistió. A continuación, garantizó que su partido no cejará en sus demandas “con mucha serenidad y firmeza”, aunque reciba críticas e incomprensión.
Fuentes autorizadas del Grupo Parlamentario Popular explicaron que Rajoy y Zaplana mantuvieron una conversación antes de realizar sus respectivas declaraciones. Además, aseguraron que el líder del partido dio el visto bueno a las solicitudes de comparecencia de los cargos del Gobierno de los que el PP quiere que expliquen las pesquisas del 11-M en el Congreso. Un portavoz oficial del partido incidió en la misma línea, afirmó la coordinación entre ambos dirigentes y apuntó que “no caben distintas interpretaciones” de sus palabras.
“Ya nos pueden llamar locos”, advirtió Zaplana en su rueda de prensa. “Lo dijimos al principio y lo mantendremos, vamos a seguir exigiendo que se investigue”. Por el momento, el Grupo Popular mantendrá su exigencia de que acudan al Congreso el ministro del Interior, el director general de la Policía y los funcionarios policiales que interrogaron al ex minero José Emilio Suárez Trashorras.