Flores de todos los colores dibujarán un hermoso tapiz con el que los falleros y falleras setabenses obsequiarán a su patrona, la Mare de Déu de la Seu, el 18 de marzo en la tradicional Ofrenda. Es el acto más esperado por todos porque se trata también del más emotivo, al que no quieren faltar ni grandes ni pequeños.
El recorrido de este año será el tradicional que acabará frente a la colegiata, donde estará situada la imagen de la Virgen.
Será el central de una jornada en la que también se disfrutará de una mascletà en el jardín de la Paz y el que marcará el punto álgido de una programación muy variada para una semana fallera que arrancará con la plantà de los monumentos en las calles y plazas y continuará el 16 de marzo con la visita al asilo y al hogar de los jubilados, para dar paso después a una comida ofrecida por la Junta Local Fallera a las falleras mayores de las 17 comisiones de la ciudad y a sus respectivos presidentes, además de a las autoridades y que tendrá como colofón la esperada entrega de premios a las fallas.
Este último es uno de los actos más populares, en el que los falleros se concentrarán a las puertas del ayuntamiento a esperar sus galardones, mientras bailan al compás de las bandas de música que les acompañan.
Es de los más queridos, pero también de los que más huella dejan, puesto que para algunos se saldan con alegrías y para otros con la desilusión de no haber conseguido el galardón esperado.
El broche final a la semana lo pondrá la celebración del día de Sant Josep, con la tradicional procesión del traslado del santo desde su ermita hasta la Alameda Jaume I, a la que seguirá el disparo de la última mascletà.
Después, a partir de las 21 horas empezarán a arder las fallas infantiles, de las cuales la última que se quemará será la que consiga el premio a la mejor de la ciudad, y a partir de las 23.30 horas se quemarán, de forma escalonada, las fallas grandes, de acuerdo a los turnos que marquen previamente los bomberos. La última en arder será la mejor de Xàtiva.