Lo que debería haber sido un final feliz puede acabar como el rosario de la Aurora. Los vecinos de Montesano miran con lupa cada movimiento del Ayuntamiento de San Antonio de Benagéber después de haber revisado también a conciencia el proyecto de urbanización de la zona que les presentó el gobierno municipal. Los residentes afirman que este borrador sobrevaloraba en seis millones de euros la obra por la que el área será dotada de servicios.
El plan va destinado a dotar a la urbanización de Montesano de los servicios tales como el alcantarillado, el suministro eléctrico o el teléfono. Los vecinos ya estimaron entonces excesivo el precio en que quedaba valorado el proyecto y lograron que la Corporación no lo sometiese a exposición pública antes de que ellos lo estudiasen.
Una vez los residentes llevaron a cabo ese análisis, concluyeron que el precio fijado por la arquitecta contratada por el Ayuntamiento para redactar el proyecto era de casi un tercio por encima de su valor real. Los vecinos de Montesano afirman que esto se debe a la inclusión en el borrador de un exceso de sueldos y a que hinchaba el importe de los materiales.
Asimismo, los residentes sostienen que el proyecto incrementa el aprovechamiento tipo del suelo, es decir, aumenta la edificabilidad. Los vecinos de Montesano afirman que esa maniobra es “constitutiva de delito”, pues sólo puede llevarse a cabo mediante una modificación del PGOU. Este cambio en el planeamiento no se ha realizado.
Ahora, el Ayuntamiento ha convocado a los afectados a una nueva reunión en mayo. Los residentes esperan una solución a ese sobrecoste. De lo contrario, amenazan con acudir a los tribunales.
El alcalde de San Antonio de Benagéber, Eugenio Cañizares (PP), señaló que el borrador al que aluden los vecinos es un paso más de un “dificultoso” proceso: “Es complicado urbanizar una zona donde las casas ya están asentadas. Hay que estudiarlo todo, porque es posible que se haya incluido partidas que luego los vecinos no quieran”.