“Mis clientes buscan un servicio rápido y cómodo”
Este estilista, ganador del Premio Peluquería Masculina 2002 de Valencia, asegura que los hombres cuidan su cuerpo cada vez más
Este estilista, ganador del Premio Peluquería Masculina 2002 de Valencia, asegura que los hombres cuidan su cuerpo cada vez más
Desde cuándo lleva en el mundo de la peluquería?
–Como peluquero llevo 11 años. Y, desde hace tres, decidí montar Isosfera Estilistas, donde conjugo la peluquería con el estilismo.
–¿Qué tipo de clientela acude a su negocio?
–La verdad que desde que abrí, la aceptación ha sido muy buena y acuden todo tipo de clientes. El público oscila entre los 18 y los 40 años y va en busca de un servicio rápido y cómodo.
–¿Piensa que, hoy en día, el hombre cuida más su aspecto físico?
–El hombre, desde hace unos años, ha dado un cambio radical en el cuidado de su cuerpo. Desde la depilación en diversas zonas del cuerpo hasta cortes y peinados mucho más innovadores, pasando por el uso de cremas faciales.
–¿Cuál es la especialidad de su negocio?
–Realizamos cortes de vanguardia con colores a la moda. Una de las cosas que nos hace diferentes del resto de peluquerías es la introducción de los afeitados tunning o la participación de nuestros propios clientes en desfiles y concursos de peluquería, ya que la gente está cansada de los típicos modelos de pasarela.
–¿En qué consisten esos afeitados tunning?
–Se trata de realizar, tanto en la cabeza como en las patillas y barbas, diversos dibujos mediante la técnica del afeitado.
–¿Suele acudir a muchos desfiles?
–Solemos organizar desfiles de peinados, una vez al mes, en distintas discotecas de moda y, también, participamos en concursos en los que hemos ganado alguna vez.
–¿Qué es lo primero que tiene en cuenta a la hora de cortar el pelo?
–Pretendemos conocer la personalidad de nuestros clientes y, como es lógico, tenemos en cuenta las facciones de la cara. Es muy importante saber sacar lo mejor de cada uno.
–Sus clientes, ¿le dejan libertad a la hora de cortar el pelo?
–Vienen con una idea prefijada, pero una vez nos conocen y ven que el trato es muy personal, nos dejan total libertad porque saben que les va a gustar.