A primera hora de la mañana, la alcaldesa Rita Barberá acudió al lugar de los hechos para comprobar in situ los destrozos producidos por el ataque vandálico y para acompañar al artista Ramón Espinosa.
Barberá comentó entonces que existía una posible vinculación entre el acto vandálico con la aparición de unos folletos en los que se insta a trasladar las carpas falleras al viejo cauce del Turia y que está firmado por un colectivo contrario a las fiestas.
La alcadesa calificó a este grupo anónimo de “comando antifallero, antisistema, antidemocrático y antisocial”.
La relación con este panfleto, que circula por la ciudad y a través de Internet, no fue confirmada ni desmentida por la alcaldesa en la posterior rueda de prensa con motivo de la junta de Gobierno, donde se limitó a señalar que existe una investigación en marcha que deberá esclaracer los hechos. Barberá calificó el acto de “vandálico, irrespetuoso e intolerable. Confío en que caiga todo el peso de la ley sobre quien lo haya hecho”, sentenció.