El nuevo ensayo de Fernando García de Cortázar,
Los perdedores de la historia de España
(Planeta), recoge ecos “del marginado social y del vencido en los salones de la alta política, y también de los derrotados en famosas batallas, de los fusilados y ejecutados o de los que fueron descabalgados de las alturas con estrépito”, afirma el historiador vasco, que ayer presentó su libro en Valencia.
La historia de España tiene algunos perdedores valencianos de gran relieve, tanto por su perfil político e intelectual como por lo trágico de su destino. Es el caso de Luis Lucia Lucia, jefe de la Derecha Regional Valenciana en la II República, y que fue encarcelado primero por los republicanos, por su filiación conservadora, y luego por el franquismo, por su fidelidad republicana.
“El gran drama de Luis Lucia está en los extremos, que lo fulminaron”, sostiene García de Cortázar. “Lucia era un católico que con encíclicas en la mano quiso desterrar el reino del hambre y que persistió en hacer la reforma agraria y repartir la tierra en pequeñas propiedades, para dar la batalla al marxismo con un programa social avanzado”. Cortázar reitera su tesis: “Los extremistas de uno y otro bando no lo olvidaron ni se lo perdonaron”. Dos veces a prisión.
Para el autor, “las víctimas del terrorismo, abandonadas durante años por las instituciones y grupos políticos, son los últimos perdedores de una historia de España que quiere contarse de otro modo a cómo realmente ha sido”.