El consumo de vino de mesa cae en España un 12’7% y el de calidad sube un 15,1%
El saldo global de las ventas desciende un 4%, dentro de la tendencia de los últimos años
El consumo de vino sigue cayendo en España, en una tónica que afecta de igual modo a los países productores europeos, mientras que las ventas crecen en los que no lo son. Las ventas de vinos de calidad aumentaron el año pasado en España, pero sin compensar, en volumen global, la caída del 12,7% en los vinos de mesa.
El último número de la revista Camp Valencià, de La Unió de Llauradors-COAG, da cuenta de una evolución comercial muy preocupante para el sector vitivinícola, porque se trata de una larga tendencia de hundimiento del consumo de vino, que se viene agudizando año tras año.
La caída se acentúa en los vinos corrientes, los denominados como de mesa, que siguen suponiendo el volumen más importante de la producción.
Según los últimos datos oficiales conocidos, los del panel de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, referidos hasta octubre del año pasado, el consumo total de vino en España alcanzó los 826,78 millones de litros, lo que representaba un 4% menos que en igual periodo del ejercicio anterior.
Las ventas de vinos de mesa llegaron en dicho periodo a 501,11 millones de litros, lo que significa un descenso del 12,7% sobre el mismo periodo de 2004
Auge de las D.O.
La evolución de los vinos de mayor calidad, los amparados por Denominaciones de Origen (D.O.), es muy favorable, ya que aquí crece el consumo de manera notable, nada menos que un 15,1%, pero su montante global es muy inferior a los de mesa, no llega ni a la mitad, con 276,47 millones de litros, de manera que esta destacada mejoría no compensa el descenso del grupo mayoritario.
Ni siquiera el aumento que también registran los cavas y espumosos, con un 12,9% más (10,71 millones de litros) contribuye a modificar las cifras globales.
Hostelería y hogares
El descenso global es más acentuado en la hostelería y la restauración, que copa además el mayor volumen de consumo, con 496,48 millones de hectólitros, lo que representa el 60% del total. Aquí la caída es del 5,1%, y se nota de manera especial en los vinos de mesa, que descienden más que en la media general, un 17,6%, mientras que los vinos con DO suben un 17% y los cavas un 23,2%.
En el lado contrario, el consumo en los hogares, que representa el 40% del total, tiene un descenso global más moderado, con una caída más suave en los vinos de mesa (-5,9%) y unas subidas en D.O. y cavas que también son menos notables (9,6% y 2,2%, respectivamente).
Dentro de la tendencia generalizada de descenso, bajan más los vinos de mesa en la restauración, donde se centra más el consumo de vinos de más calidad y precio.