Alos 59 años y con cerca de cuatro décadas de servicio en la Guardia Civil nos ha dejado Pablo Pizarro Plaza. Una enfermedad ha acabado con la vida de un hombre campechano, brillante profesional y entregado siempre, las 24 horas, a luchar contra el crimen y buscar la verdad.
El subteniente Pizarro, hombre modesto, hijo y nieto de guardias civiles, detuvo a más de 3.000 delincuentes, investigó casos como el triple crimen de Alcàsser y desarrolló su labor en unidades de investigación, atestados y antiterrorismo en el País Vasco, Madrid, Barcelona, Castellón y Valencia.
Por ello fue condecorado en cuatro ocasiones con la Medalla al Mérito del Cuerpo y recibió el cariño de todos. Su última época la vivió al lado de las mujeres y menores víctimas de delitos sexuales.
La misa por Pablo Pizarro se celebrará hoy en la capilla del Tanatorio Municipal a las 15.30 horas. El entierro será a las 16.30 horas en el Cementerio General.