El hombre que apedreó un autobús intentó acuchillara viandantes hace dos meses
Ha sido arrestado 20 veces por hechos similares en Valencia
El liberiano de 34 años que el jueves fue detenido por apedrear un autobús en Valencia ya protagonizó un incidente violento hace dos meses. A mediados de diciembre, intentó acuchillar a viandantes y lanzó sillas a un coche y a un comercio. Según fuentes policiales, ha sido arrestado en 20 ocasiones por hechos similares.
“El hombre no está bien y si no lo encierran en un psiquiátrico o en prisión, un día pasará una desgracia”. Son palabras de un policía de la ciudad. Conoce muy bien “el peligro que encierra” el liberiano de 34 años que el jueves apedreó un autobús de la EMT e hirió a cuatro personas en Valencia.
Según fuentes policiales, el hombre tiene más de 20 antecedentes por amenazas, destrozos o resistencia a agentes de la autoridad, pero tras ser arrestado siempre queda en libertad. Según las mismas fuentes, ahora permanece ingresado en la unidad de psiquiatría de un hospital de Valencia. Uno de los incidentes más alarmantes ocurrió a mediados de diciembre, en la avenida Menéndez Pidal, por donde suele moverse el individuo. “Se quitaba la ropa, gritaba e insultaba a todo el mundo. Llevaba un cuchillo y amenazaba con clavárselo a las personas”, relató un testigo presencial.
En un restaurante
Al llegar a un restaurante, rompió la tranquilidad de clientes y empleados, ya que lanzó una silla contra un cristal del establecimiento. Uno de los responsables salió a la calle para llamarle la atención. “Me tuve que apartar rápidamente porque me quería clavar el cuchillo”, relató. Nadie entendía el porqué de tanta violencia. “Creemos que iba drogado o tenía problemas mentales porque decía cosas sin sentido”, apuntó un cliente.
El hombre continuó su periplo destructivo y estuvo a punto de causar un accidente de tráfico, ya que lanzó otra silla contra un coche que circulaba por la calle “El conductor salió del vehículo con una maza para darle”, relató un testigo.
Un policía fuera de servicio
Pero ese día ocurrió algo providencial. Un policía local de Benimaclet que estaba fuera de servicio pasó por la calle y vio lo que estaba ocurriendo.
Sin pensarlo, decidió intervenir. Atrajo hacia sí la atención del hombre, evitó sus cuchilladas y lo redujo mientras solicitaba apoyo. La calle se convirtió en un hervidero de policías y paseantes indignados. Todos ellos se reunieron luego en la Jefatura Superior de Policía para testificar y denunciar los hechos.
El hombre fue arrestado, pero justo dos meses después reapareció en la avenida Menéndez Pidal para apedrear un autobús de la EMT.