Hoy llega a Madrid el presidente de la Federación Rusa al frente de una importante delegación. Vladimir Putin realiza esta visita de Estado en un claro gesto destinado a enfatizar la voluntad de ambos países por elevar unas relaciones económicas y comerciales que no se corresponden con el potencial de ambos países. La política de Putin no suscita ningún entusiasmo en los países de la UE, si bien se le reconocen sus éxitos en materia económica. La cuestión es dilucidar si el pragmatismo que se sigue con Rusia acabará dando sus frutos o facilitará el advenimiento de otro régimen autoritario.