La Sección de Crédito de la Cooperativa del Campo de Enguera es una de las pocas que quedan en el sector agrario valenciano, donde la inmensa mayoría de las secciones de crédito de cooperativas han desistido de ir por libre y han sucumbido a las presiones de la Administración y a las tentaciones de un supuesto mayor rendimiento financiero, aún perdiendo personalidad local, para agruparse en nuevas entidades, como Crédit, o integrarse en cajas rurales preexistentes.
En Enguera resisten, pero, además, con las cuentas bien saneadas, y con un servicio exquisito a sus socios, lo que hace que todo el pueblo esté en la cooperativa y que su sección de crédito tenga encomendada la gestión de más recibos domiciliados que el resto de las entidades bancarias juntas.
Pepe Parejas explica que es una cuestión de compromiso. ‘‘Nuestra gente sabe que aquí tiene un trato muy humano –cuenta–, porque es su casa, y aquí encuentra eficacia, comprensión y soluciones para cada cosa que requiere. Y al final se nota la diferencia; porque un banco no conoce a nadie, son números, exigencias de rentabilidad pura y dura y directrices que llegan de arriba, pero nosotros somos nosotros mismos, ni clientes ni bancarios, sólo humanidad, familiaridad, trato personal, y cada cual sabe que su dinero se queda en el pueblo, en beneficio de todos. Por eso el 80% de los socios confían su dinero a la cooperativa’’.
Enguera produce el 25% del aceite de la provincia de Valencia y el 10% de la Comunidad y da ejemplo con su sección de crédito.