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Viernes, 3 de febrero de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
Valencia
Gandia recuperará dos ullals aterrados del marjal y regenerará la flora autóctona
El proyecto prevé la adecuación de caminos en una superficie de 62.000 metros
El marjal de Gandia recobra poco a poco su aspecto original. El Ayuntamiento ha remitido ya a la Conselleria y al Ministerio la segunda fase del proyecto de regeneración de este paraje. Se recuperarán dos ullals que fueron aterrados hace años para cultivos, se replantará la flora y se instalarán pasarelas.
El proyecto puesto en marcha por el Ayuntamiento de Gandia para la recuperación del marjal tomó ayer la recta final. El concejal de Medio Ambiente, Joan Francesc Peris, presentó la segunda y última fase de ordenación y protección de este humedal, que se centrará en la regeneración de dos ullals que fueron aterrados hace años.

Se trata de los manantiales de Baix y La Perla, situados junto al de l’Estany, en las inmediaciones de l’Alqueria del Duc. En pleno centro del marjal.

Este conjunto se extiende sobre una superficie de 62.000 metros cuadrados, actualmente cubiertos en gran parte por cultivos. Los humedales fueron cubiertos de tierra para las plantaciones y la intención ahora es recuperar las láminas de agua, por medio de la extracción de la tierra.

Así se garantizará el suministro de los caudales y el mantenimiento del nivel de agua necesario para establecer las comunidades vegetales. Cabe incluso la posibilidad de reconducir el cauce hacia el mismo marjal.

De forma paralela a la recuperación del agua dulce, se acometerá una completa reforestación de la flora. Se replantarán tres tipos de vegetación: acuática, palustre –entre zonas acuáticas y no acuáticas– y de ribera. Y además, el Consistorio se encargará de su posterior mantenimiento.

Y eso no es todo. Las actuaciones se enmarcarán en una intervención global del entorno. Se creará todo un parque natural, dada la importancia de este espacio justificada en su inclusión en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana.

Pasarelas y puente
En primer lugar, se instalarán dos pasarelas de madera y los caminos rurales se destinarán exclusivamente al tránsito de peatones y bicicletas, como el Camí del Molí. Se adecuarán las vías y se instalarán aparcabicis para los visitantes.

El tráfico de vehículos se desviará y dejará lejos l’Ullal de l’Estany. Ahora, los conductores circularán por el Camí de l’Alqueria de Potes, el Molí de Santa Maria y el Camí de la Rodona, para acceder a la playa o ciudad, según el sentido. Esto supondrá la construcción de un pequeño puente de madera sobre la acequia de Barxera, de doce metros de longitud.

Ambas construcciones “estarán perfectamente integradas en el entorno, y no causarán impacto visual”, explicó el ingeniero de Obras Públicas coautor del proyecto, Juan Montagud.

Por último, se incorporará mobiliario urbano diverso, como bancos o papeleras, y una completa señalítica de la zona.

Con todo ello, se convertirá en un parque público, abierto a todos. “Queremos que la ciudadanía de Gandia y alrededores conozca, aprecie y disfrute el marjal, uno de las más importantes del litoral valenciano”, explicó Peris.

Los trabajos cuentan con un presupuesto de 1,12 millones de euros que serán cofinanciados entre el Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, y de la Conselleria de Territorio y Vivienda.

La ejecución del proyecto está calculada en seis meses, siempre dependiendo de los trámites administrativos.

En estos momentos, ambas administraciones, la central y la autonómica, ya tienen en su poder el proyecto y están estudiándolo antes de dar la luz verde definitiva al mismo, aunque la consignación presupuestaria ya está garantizada. El responsable del departamento confía que el proceso de tramitación por parte del Ministerio y la Generalitat se resuelva en breve y las obras se ejecuten, por tanto, en 2006.

El estudio fue encargado por los departamentos de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento a una empresa de Gandia, Noray, y fue redactado conjuntamente por los ingenieros en Urbanismo y Medio Ambiente, Juan y Ruth Montagud.

“Con esto, hacemos una aportación muy destacable a una oferta necesaria de ecoturismo cada vez más demandado por nuestros visitantes, que van a encontrar un espacio natural precioso, que además representa una importante reserva de agua dulce”, apuntó el edil.



 

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