El secreto se desveló ayer. La Confederación Hidrográfica del Júcar por recomendación de la empresa estatal del agua, Acuamed, ha elegido finalmente una parcela del polígono industrial de Dénia, situada entre el Camí de la Bota y la carretera de Ondara, en la partida Madrigueres Nord, para instalar la planta desalinizadora de agua.
El proyecto informativo y el informe de impacto ambiental remitido a los ayuntamientos de Dénia , Ondara y El Verger, los municipios afectados, prevé captar el agua de mar a tres kilómetros de distancia de la toma directa, que se situará junto a la escollera norte.
Otro dato relevante del proyecto es que la salmuera, el residuo más dañino para el medio ambiente que generan estas instalaciones, se transportará hasta un depósito de dilución con agua de mar que se ubicará en el dique norte del puerto, en cuyo espejo de agua se verterá el residuo.