El líder del PP, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, pactaron el pasado sábado aplazar hasta finales de año el debate sobre la elaboración de las candidaturas electorales del partido para los comicios municipales y autonómicos de 2007.
Rajoy, que almorzó con el líder del PP valenciano tras protagonizar el mitin de los populares en la feria de Valencia, coincidió con el jefe del Consell en la necesidad de centrar los esfuerzos de la organización en la elaboración del programa electoral, en la preparación de la campaña y en el balance de la gestión realizada hasta la fecha.
Las direcciones nacional y regional del PP consideran que los procesos de elaboración de candidaturas pueden distraer a la organización en un momento como el actual, en el que el debate estatutario requiere de la máxima unidad y de que todo el protagonismo esté en el debate político, y no en cuestiones orgánicas como la elaboración de listas.
Para los comicios municipales y autonómicos, el PP valenciano puede verse obligado a hacer frente a algunos debates que, durante los últimos meses ya se han percibido como los más destacados a nivel orgánico. A nivel autonómico, la elaboración de la candidatura de Alicante se perfila como un foco de tensión entre la dirección provincial –que encabeza José Joaquín Ripoll– que reivindica su capacidad para proponer la lista, y la dirección regional.
A nivel municipal, también es en Alicante donde se pueden producir los posibles enfrentamientos. El cabeza de lista por Alicante –Ripoll exige el relevo de Luis Díaz Alperi– amenaza con crear otra brecha entre el entorno de Eduardo Zaplana y la ejecutiva regional. Junto a la capital de esa provincia, los seguidores de Ripoll tratarán de encabezar otras capitales destacadas, como Orihuela y Torrevieja –encabezadas por referentes afines a Camps–.
En Castellón, la principal incógnita pasa por saber si Carlos fabra volverá a ocupar el número dos en la lista de la capital de la Plana.