Camps rechaza el desafío de Pla y recuerda que la negociación del Estatuto está cerrada
Advierte de que ni un euro de los valencianos irá a financiar la reforma catalana
Francisco Camps envió ayer la respuesta al desafío planteado por el PSPV el viernes –al anunciar que aceptarán las propuestas de IU sobre listón electoral y valenciano–. El jefe del Consell advirtió a Ignasi Pla de que la negociación está terminada. “Nadie va a jugar con el futuro de nuestro pueblo”, dijo.
“La negociación sobre el Estatuto está terminada”. Esas fueron las primeras palabras que pronunció el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, al ser preguntado por el órdago lanzado el viernes por Ignasi Pla con su anunció de aceptar las enmiendas de IU –para rebajar el listón del 5% al 3% y limitar la presencia del término “idioma” del articulado–.
El jefe del Consell, abordado por los medios de comunicación tras presidir en el Palau de la Generalitat la firma de un protocolo para la creación de una red de centros sobre innovación, casi ni necesitó la pregunta ‘obligada’ sobre la reforma estatutaria.
Camps recordó que la negociación de la reforma valenciana se prolongó durante un año, que comenzó cuando citó a los portavoces parlamentarios para que iniciaran los contactos y que ni cuando se votó el texto en las Cortes ni cuando se discutió la toma en consideración en el Congreso, los socialistas pusieron sobre la mesa las reivindicaciones que ahora plantean.
De hecho, esa tesis llevó ayer a más de un dirigente del PP a sostener la teoría de que el PSPV sólo busca la fórmula de satisfacer las reivindicaciones de CiU –que según las mismas fuentes habría planteado la rebaja del listón electoral y la unidad de la lengua como condiciones para votar la reforma catalana–.
El presidente advirtió ayer al PSPV de que el tiempo de negociar la reforma valenciana “está más que acabado, discutido y pactado”. Camps hizo un rápido repaso del proceso llevado a cabo por los partidos políticos valencianos para pactar la reforma, y no olvidó que PP y PSPV pactaron incluso no modificar algunas cuestiones sustanciales del actual texto. “También se habló con los líderes nacionales de los dos partidos, que también coincidieron en el ámbito de la reforma”, dijo.
Camps recurrió a uno de sus términos favoritos –desleal– para señalar que sería una “deslealtad con los valencianos” no llevar adelante la reforma tal y como está. “Nadie va a jugar con el futuro de nuestro pueblo”, dijo.
Cambios “imposibles”
Camps aludió a las dos enmiendas que quiere aprobar el PSPV. De limitar la presencia del término “idioma”, dijo que es “imposible aceptar una categoría diferente para el valenciano”. Sobre la barrera electoral, señaló que con el 5% ha habido hasta cinco grupos políticos en las Cortes. “Esa barrera ha permitido, y seguirá permitiendo, porque no se va a modificar, nuestra estabilidad política para avanzar”, añadió.
El jefe del Consell también aludió al acuerdo en Cataluña y advirtió de que ni un solo euro de los valencianos servirá para financiar otras reformas. “Seguiremos reivindicando el agua, el AVE y la financiación para las 600.000 personas en la Comunidad que están fuera del sistema de financiación”, dijo.