Alboraya construirá y gestionará el centro comercial de Vera, donde se trasladará el de Port Saplaya
Será de titularidad municipal, generará más de mil empleos y el Ayuntamiento realizará la selección de los futuros trabajadores
El Ayuntamiento de Alboraya construirá, gestionará y explotará el futuro centro comercial de la zona de Vera. No tendrá socio privado al dejar desierto el concurso al que se presentaron cinco promotoras. El Consistorio realizará la selección y dará la formación de los más de mil empleos que genere el área.
“Los beneficios de la construcción del futuro centro comercial de Alboraya serán para el Ayuntamiento y para los ciudadanos, no para ninguna empresa privada”, así aseguraron ayer fuentes del equipo de gobierno tras anunciar que se ha dejado desierto el concurso al que se presentaron cinco promotoras para formar sociedad con el Consistorio para construir y gestionar el futuro centro comercial.
De esta manera será la empresa municipal Egusa quien construya, gestione y explote el futuro centro comercial. También será la Casa Consistorial la que seleccione y forme a los más de mil trabajadores que generará la futura área comercial.
Esto convierte al Ayuntamiento de Alboraya en uno de los primeros en España en crear un centro comercial público para conseguir ingresos y generar empleos. Es como crear una empresa.
Oposición de los afectados
La construcción de este centro, que servirá para el traslado de las superficies de Port Saplaya, tiene en contra a gran parte de los propietarios de los terrenos de la huerta de la partida de Vera donde se levante. Los agricultores no quieren ni ser expropiados ni vender sus terrenos, quieren que se protejan. Han organizado diferentes protestas contra el alcalde y su gobierno.
El Ayuntamiento de Alboraya aseguró ayer que ya ha comenzado a negociar con el 25% de los propietarios. No quiere tener que recurrir a la expropiación y espera llegar a un acuerdo con los dueños de los terrenos, pues “buscaremos un precio justo”, aseguraron. El Ayuntamiento sólo adquirirá 200.000 metros cuadrados de suelo, los necesarios para el centro comercial.
De esta manera, descarta comprar 400.000 metros cuadrados como en un principio tenía previsto cuando incluía el suelo del sector afectado por el AVE y el acceso norte del puerto. Ahora, los dueños de estas tierras tendrán que negociar con Fomento su expropiación.
Entre las razones esgrimidas desde el gobierno de Alboraya para llevar adelante el proyecto “está, en primer lugar, que la construcción y desarrollo de un área terciaria de estas características permitirá el establecimiento de nuevas actividades comerciales –con especial tratamiento para las empresas locales–, reubicación de otras y, no menos importante, evitará que se vayan empresas del municipio”.
Pero uno de los motivos por los que el Ayuntamiento seguirá adelante es que todo ello “redundará en la creación de empleo –se calcula cerca de mil puestos–, y a la creación de riqueza directa e indirecta”, explica el comunicado municipal.
Otro de los fines por los que se construye el sector, quizá el más necesario, es para trasladar las superficies comerciales de Port Saplaya, “lo que permitirá la completa regeneración del frente costero, así como la creación de dotaciones para la zona de Port Saplaya y la mejora de sus accesos”.