El día comenzó con cierto nerviosismo en la cadena de producción de Almussafes. Se extendieron incluso rumores de despidos, “totalmente infundados”, según los sindicatos. Y sólo la confirmación oficial de que el ajuste se ceñía a Norteamérica calmó los ánimos.
En la planta hay relativa tranquilidad para 2006. La dirección, de hecho, ha dado a conocer un programa de producción ambicioso que prevé alcanzar en verano una fabricación diaria de 1.950 unidades (casi el máximo de la capacidad).
A medio plazo, sin embargo, se plantea en Almussafes un escenario de incertidumbre, ya que en 2008 desaparecerán el Ka y el Mazda2. Ford dice que suplirá la merma pero no aclara cómo. y la plantilla está preocupada.