lasprovincias.es
Martes, 24 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO SERVICIOS LP PUNTO RADIO LP TEVA CENTRO COMERCIAL
LO + BUSCADO

-Lotería

-Mp3
-
Ofertas de viaje
-Regalos
-Juguetes
-Vehículos km 0
-Fotografía digital
-Empleo Valencia
-Balnearios
-Esquí
-Venta de pisos
-Horóscopo
-Bella/cosmética
-Vuelos baratos
-Cursos idiomas


C. VALENCIANA
Valencia
Interior busca a un líder de Al Qaida al que no se expulsó de España tras tirotear a su jefe en Alzira
Abdelhakim Fekar, 11 años después de la agresión, creó en España una trama de financiación terrorista
Uno de los principales líderes del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, célula de financiación de Al Qaida, debió ser expulsado de España tras intentar asesinar a su jefe en 1994 en Alzira. El Gobierno no ejecutó la orden e Interior lo busca ahora como uno de los cabecillas de la organización de Bin Laden.
Entre 1994 y 2002, un futuro cabecilla del terrorismo islamista se gestó en las cárceles de Picassent y Topas (Salamanca). A su salida de prisión, Abdelhakim Fekar, alias Hakim, un argelino de 41 años en la actualidad, tejió en España una compleja trama delictiva dedicada a financiar atentados de Al Qaida mediante robos y tráfico de drogas. Hoy en día es uno de los líderes de la organización de Bin Laden más buscados de todo el Magreb y la Audiencia Nacional acaba de dictar una orden de detención internacional.

Algo que podría haberse evitado con la ejecución de algo tan sencillo como una orden de expulsión. El Gobierno debió hacerlo tras cumplir Hakim una condena por intento de asesinato.

El homicidio frustrado se produjo el 23 de agosto de 1994 en Alzira. Con una pistola adquirida ilegalmente, el ciudadano argelino disparó hasta tres veces contra su jefe –un constructor de Carlet– en un paraje del municipio de la Ribera.

Pena de 12 años de cárcel
Dos años después, la Audiencia de Valencia lo condenó a 12 años de prisión por tentativa de asesinato y tenencia ilícita de armas. Durante el juicio, Abdelhakim aseguró que tiroteó a la víctima porque esta supuestamente quiso mantener relaciones sexuales con él.

El 28 de febrero de 2002, tras su paso por las prisiones de Picassent y Topas, cumplió las tres cuartas partes de la condena y fue excarcelado con una orden de expulsión bajo el brazo. Pero Interior nunca repatrió a Hakim.

Tal y como indicaron fuentes de Interior, en los meses siguientes se dedicó a tejer en la Comunidad Valenciana y la Costa del Sol –así como en Francia– una célula del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC).

Los grupos, parcialmente desarticulados a finales del año pasado, financiaban a los terroristas de Al Qaida mediante robos, tráfico de drogas y falsificación de tarjetas.

Hoy es uno de los jefes de Al Qaida más buscados en el mundo. Los comandos terroristas a sus órdenes llevan meses sembrando de cadáveres la frontera mauritano-argelina, financiados en buena parte con dinero procedente de España, según recordaron las citadas fuentes.

Importantes contactos
Los informes confidenciales enviados por la Guardia Civil al juez de la Audiencia Nacional Félix Degayón dan buena cuenta de la importancia de Hakim dentro de la red terrorista islamista: conoce a Abu Qutada, fundador y máximo dirigente del GSPC; mantiene contactos con Ali Belhadj, número dos del sanguinario Frente Islámico de Salvación; y es hombre de confianza de Abu Moussab Adelouadoud y Abu Yhaie El Haitam, los dos líderes terroristas salafistas más importantes de Argelia.