Vecinos y turistas dispondrán de 700 bicicletas gratuitas para realizar trayectos por la ciudad
La previsión es llegar a los 5.000 usuarios al día, en un proyecto que comenzará en otoño
A partir del próximo otoño, siguiendo los pasos de ciudades como Lyon y Viena, en Valencia habrá un servicio municipal gratuito de 700 bicicletas, que los usuarios podrán utilizar para trayectos diarios sólo tras identificarse con una tarjeta. Este transporte ecológico se repartirá en 50 bases repartidas en todos los barrios.
La alcaldesa Rita Barberá presentó ayer el acuerdo de la junta de gobierno. La financiación correrá a cargo de la empresa del mobiliario urbano, JC Delcaux, en una negociación que todavía no se ha cerrado.
En todo caso, será totalmente gratuito para los usuarios, tanto vecinos como turistas. El concejal de Ordenación Urbana, Francisco Lledó, explicó que el préstamo será de 30 minutos, aunque para aquellos que necesiten más tiempo “sólo tendrán que pasar por una base y enseñar la tarjeta, para que empiece a correr de nuevo el tiempo”.
Estas bases estarán repartidas en 50 lugares distintos, todavía por determinar. No obstante, se ha pensado en aquellos lugares donde habrá más afluencia de usuarios, como los alrededores de la Universidad Politécnica y la avenida Blasco Ibáñez.
La empresa concesionaria del mobiliario urbano se hará cargo de la inversión, al igual que ha sucedido en otras ciudades. En Viena hay en servicio 300 bicicletas, mientras que en la francesa Lyon se ha llegado ya a los 2.000 vehículos de dos ruedas. Barberá comparó el caso de Valencia con esta última ciudad, al registrar una población parecida, de 1,2 millones de personas incluyendo el área metropolitana.
En los estudios previos, los técnicos han llegado a la conclusión de que la media de utilización será de 14 minutos y dos kilómetros. Para fomentar este medio de transporte alternativo, el Ayuntamiento construirá en los próximos meses 10,5 kilómetros más de carril bici.
Nuevos tramos
La avenida del Puerto, la avenida Baleares, la calle Pintor Maella y la calle Músico Ginés, así como la avenida Ausias March y la calle General Urrutia son algunos de los lugares previstos por donde discurrirá la ampliación. En la actualidad, Valencia tiene 68 kilómetros de carril para los ciclistas.
Acerca de la utilización de las bicicletas, en Lyon se ha llegado a los 30.000 usuarios registrados, mientras que la expectativa en Valencia es alcanzar las 20.000 personas con el carnet que sirva para coger gratis uno de estos vehículos. “Unos cinco mil usos diarios”.
Acerca del modelo, todavía es pronto para definir este aspecto, aunque la misma empresa que tiene la concesión del mobiliario urbano en la ciudad tiene en práctica el sistema de préstamo en otras urbes europeas. Barberá dijo que en España, ciudades como Gijón, Vitoria y Córdoba manejan también iniciativas parecidas, aunque a una escala mucho menor, debido a que en algunos de estos ayuntamientos se prestan sólo 35 bicicletas.