En la obra de Margaret Atwood sobresale su espíritru liberal y su condición de feminista y antimilitarista; sin embargo, su lucha contra las normas que encorsetan es un alarde de argumentación con riqueza literaria e inteligene humor. ‘La maldición de Eva’ no es una novela, ni un conjunto de relatos; se trata de breves ensayos en los que brilla su cultura con razonamientos expuestos, que obligan a reflexionar y sonreir. Acaparó la atención de los críticos con sus novelas:
El cuento de la criada, La novia ladrona y El asesino ciego,
que se tradujeron a diversos idiomas.
El magnífico prólogo de Mercedes Monmany nos acerca a esta escritora, nacida en Toronto hace 67 años, donde sigue viviendo, que declara la influencia de George Orwell, a quien descubrió cuando tenía 9 años al ler
Rebelión en la granja
, haciendo suyo el principio de que ‘los que van contra el pensamiento oficial, se exponen a ser aplastados por un rebaño de corderos airados’. Añadamos que Margaret Atwood, Miembro de Amnistía Internacional, fustiga a la sociedad cómoda, incapaz de implicarse en los problemas sociales y ecológicos. Todo un ejemplo vital. Mujer escritora, Atwood es coherente con sus ideales.
Mª. ÁNGELES ARAZO