El ministro de Defensa, José Bono , recordó ayer a los militares su subordinación a la legalidad y recalcó que su obligación no es defender “la España de los Reyes Católicos”, sino la actual, lo que significa “defender a los españoles de acuerdo con la Constitución y el poder elegido en las urnas”.
Bono hizo estas afirmaciones durante un discurso que dirigió a las tropas del regimiento de artillería de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, en una visita que efectúa a Canarias para conocer distintas unidades militares en las islas.
En su alocución, el ministro admitió que debe de subirse el sueldo a los militares de acuerdo con sus responsabilidades, si bien subrayó que su profesión no les permite tener sindicatos ni hacer reclamaciones públicas.
Insistió sobre todo, no obstante, en subrayar cuál es la misión del ejército en una sociedad democrática, donde “los militares, en esta hora, están para mantener la paz y para, a las órdenes del Gobierno, defender la Ley y el ordenamiento constitucional, y la integridad territorial de España, sin duda alguna”.
Servir a los españoles
“Porque -matizó- no se puede servir a España sin servir a los españoles, y sólo hay un modo de servir a los españoles, que es como ellos quieren”.
“Por tanto, con subordinación a la Constitución y al Gobierno constitucional que ellos han elegido”, prosiguió el ministro, que agregó que “todo lo demás es contrario a la Constitución , a los españoles y a España”, ya que “no cabe decir viva España y mueran los españoles”
Una España -recalcó- “en la que juntos sabemos que podemos más, pero en la que se han acabado los clichés ideológicos en virtud de los cuales los que piensan como yo son los buenos y los que no son los malos”.
Bono reiteró que el país que han jurado defender los soldados es “la España en la que 44 millones de españoles han decidido que el destino está en sus manos”.