Desde el románico al barroco. Cuadros y esculturas de gran valor histórico y estético. Objetos artísticos. Orfebrería, códices. Documentos y piezas emblemáticas, como la espada de Jaume el Conqueridor o el gran lienzo La Batalla de Almansa, que procede del Museo del Prado.
Han sido casi cuatro años de trabajo de tres especialistas –la comisaria Carmen Morte y los directores científicos de la muestra, Felipe Garín y Ernest Belenguer–, para culminar la exposición La Corona de Aragón. El poder y la imagen de la Edad Media a la Edad Moderna, que podrá verse en el Centro del Carmen hasta el próximo 17 de abril.
122 instituciones
En la muestra, la más completa realizada sobre el tema, reúne unas 300 piezas, fechadas entre los siglos XII al XVIII. La iniciativa ha exigido la colaboración de 96 instituciones españolas y 26 extranjeras, entre ellas el Museo Vaticano, la Biblioteca de Catalunya o el Museo londinenses de Victoria y Alberto, anunció ayer la secretaria autonómica Concha Gómez en la presentación a los medios de comunicación.
La Corona de Aragón fue inaugurada ayer por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, la alcaldesa Rita Barberá y el secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla. También asistió Marcelino Iglesias, presidente de la Comunidad de Aragón.
Organizada por la Generalitat y el Ministerio de Cultura, con la colaboración de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior, la Fundación Jaume II el Just y el Museo de Bellas Artes de Valencia, La Corona de Aragón permite la posibilidad de contemplar, además de las piezas reseñadas, el retablo de San Jorge, procedente del Museo Municipal de Jérica (Castellón), un frontal del siglo XIII sobre San Vicente Mártir, los Sagrados Corporales (Arzobispado de Zaragoza), el báculo del Papa Luna, un relieve de Pere Oller, obras de Paolo San Leocadio, o y José Ribera, los retratos de Juan Luis Vives, Fernando el Católico y Germana de Foix, el escudo de piedra de Pedro el Ceremonioso o el lienzo de Vicente Lluch que refleja la boda de Felipe III y Margarita de Austria, celebrada en la Catedral de Valencia.
La muestra cuenta asimismo con dos piezas procedentes de la diócesis de Lleida (un frontal de Treserra y un cuenco árabe de Benavente de Aragón) reclamadas por la de Barbastro-Monzón, en medio de una dura polémica. El párroco de Monzón, José Huerva, advirtió ayer de que “no caben componendas” en este asunto, y exigió al Obispado de Lleida que entregue las 113 piezas reconocidas por el Vaticano como pertenecientes a parroquias de Barbastro-Monzón. El Tribunal de la Signatura Apostólica de la Santa Sede ordenó recientemente la entrega inmediata de estas piezas.
Carácter didáctico
Una polémica catalano-aragonesa de nuestro presente que añade colorido a la exposición del Centro del Carmen. Concha Gómez asegura que esta es la primera muestra “que abarca toda la complejidad del poder político y la cultura en el periodo de la Corona de Aragón, y la única en finalizar su recorrido en 1715”. Seiscientos años de legado político, cultural y artístico.
Gómez destacó el carácter didáctico de la muestra y señaló que los guías serán actores caracterizados con ropa de la época. Para la ocasión se ha creado un material didáctico con el objetivo de que los estudiantes que la visiten puedan reflexionar sobre este periodo.
La exposición se completará con un concierto de música de la época a cargo de la Capilla dels Ministers, además de un libro monográfico, además del voluminoso catálogo, sobre la Corona de Aragón como sujeto histórico. Una de las muestras históricas más relevantes de los últimos años, en alianza entre el gobierno central y el autonómico.