Existen unas vacas que durante su etapa de crecimiento son alimentadas con un grano seleccionado, con cerveza, viven en establos ambientados con música y durante el día reciben relajantes masajes. Se llaman bueyes de Kobe y se crían en Japón, en la prefectura de Hyogo. La raza de estas crías se llama wagyu (carne de buey) y de ella existen dos líneas genéticas, la roja y la negra, pero es sólo esta última la que está destinada a la crianza del buey de Kobe.
La raza wagyu se introdujo en Japón en el siglo II y su único cometido, por su resistencia y capacidad de trabajo, era el de ayudar a los agricultores en la recogida del arroz. Durante muchos años las vacas vivieron aisladas, debido a la orografía tan peculiar como existe en el Japón, desarrollando una pureza de la raza que se ha mantenido hasta llegar a nuestros días. Los ejemplares de esta raza, sólo se cruzan con las crías de su propio linaje garantizando, por lo tanto, la pureza de la sangre. Los resultados son una carne delicada, de un exclusivo y exquisito sabor.
Estas normas tan rigurosas de reproducción hacen que las unidades sacrificadas no superen las 5.000 piezas al año y todas son destinadas al consumo interno. Pero la gran demanda que se ha producido ha hecho que algunos criadores comenzaran la cría en países cercanos como Nueva Zelanda, Canadá o Estados Unidos, pero sólo la neozelandesa ha desarrollado una magnífica calidad siendo la encargada de suministrar la amplia y creciente demanda mundial.
Una de las propiedades que hacen tan singular esta carne, es encontrar el entreverado de carne y grasa que recuerda y es similar al que hallamos en los jamones de raza ibérica y que transmiten, esa untuosidad y jugosidad que es difícil de encontrar en los animales.
Pocos son los restaurantes españoles que elaboran platos con carne Kobe, pues a la compleja manera de elaborarla, se añade otro obstáculo, el precio. Un kilo supera los 200 euros. Además, los hábitos españoles en el tema carnívoro son bastante peculiares. En cuestiones de carne, se suspira más por un sangrante chuletón de vaca, que por esta carne. Para disfrutar de todo su sabor, el calor que se le debe de aplicar es sólo el necesario para crear una primera capa crujiente y que ese mismo calor, vaya fundiendo la grasa que se entrevera en su interior.
En Valencia no hay ningún local que en su carta ofrezca carne de Kobe. En Alicante, y sólo encargándola con anticipación, la encontramos en Tragallum (poeta Campos Vasallo, 33. Teléfono 965213869). En Madrid la oferta de Kobe es más amplia y en Kabuki, restaurante japonés en la avenida Presidente Carmona, 2 se puede encontrar. Su teléfono es el 914176415 y fue el primer restaurante que la ofreció. En el empeño le siguió Nodo, en Velásquez, 150, teléfono 915644044. También se puede encontrar en Europa Decó, en el hotel Urban, en la Carrera de Los Jerónimos, 34. Teléfono 917877770.
Si uno quiere comprarla y cocinarla en su casa, debe de desplazarse al mercado de Chamartín donde en la parada de Raza Nostra, podrá encontrar una de las ofertas más amplias y variadas en tipos de carne nacional y extrajera que existen en nuestro país. Incluyen servicio a domicilio y su página web es www.razanostra.com
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