La Junta de Andalucía quiere poner un impuesto al agua de uso agrícola, a través del borrador de ley de Gestión del Ciclo Integral del Agua. Sería un céntimo por metro cúbico pero el grupo político Los Verdes ha presentado una enmienda para que se duplique, estableciendo 2 céntimos por metro cúbico de agua utilizada en agricultura.
Fuentes consultadas han señalado que esta iniciativa autonómica corresponde a una anticipación del proyectado impuesto ecológico sobre el agua, a nivel de toda España, que se debe aplicar antes de 2010. Este impuesto nacional era, en principio, de 1 céntimo por metro cúbico, pero tras debates internos en el PSOE, el partido en el Gobierno, los sectores más a favor de los intereses agraristas habrían conseguido quje la tasa se rebajara a 0,1 céntimos y que su aplicación se retrasara hasta el final del periodo permitido por la UE (en 2010).
En todo caso, es de suponer que el proyectado impuesto en Andalucía sólo sería aplicable en las aguas internas de la región, las del la cuenca del Sur,cuyas competencias han sido transferidas a la Junta, al discurrir sólo por el territorio de dicha autonomía.
Andrés Sánchez, dirigente de Los Verdes y secretario general de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía recordó ayer que el regadío absorbe el 80% (estimación anticuada, los últimos cálculos los itúan en el 65% y que en Andalucía existen aumentos de consumos ‘‘desaforados”, como en la Costa del Sol, cuyo consumo global ‘‘se duplica cada diez años”.
Según Los Verdes, el impuesto no sólo acercará el precio del agua a su coste real, sino que también ayudará a incentivar los cultivos socialmente más rentables y a frenar el regadío ilegal,porque entienden que “los regadíos ilegales en el Guadalquivir aumentan año tras año porque el agua no cuesta nada”.
García opinó que el tratamiento de la ley al consumo de agua en la industria y los particulares es el correcto, por lo que Los Verdes no ha presentado enmiendas en estos capítulos. Tanto él como el diputado verde Francisco Garrido minimizaron el impacto económico que esta tasa tendría sobre la agricultura y recordaron que es el sector “que menos impuesto paga, en relación con las subvenciones que recibe” . La agricultura ecológica estará excluida de la tasa, al entender que ya hace un uso adecuado del agua.