Una mezcla de fatalidad e imprudencia parecen estar detrás del arrollamiento sufrido ayer por un hombre, al que su propio coche atrapó contra la pared de su garaje en la calle Serrano Morales de Valencia.
La emergencia se produjo hacia las cuatro de la tarde. Según fuentes municipales, el hombre se hallaba en el coche en la rampa del aparcamiento. Cuando ejecutaba la maniobra, el coche tuvo un problema y se paró.
La víctima, de 37 años, se bajó para comprobar lo que ocurría, sin percatarse que, al parecer, el turismo estaba sin freno de mano en pleno desnivel. El coche se movió y lo atrapó contra una pared. Bomberos municipales lo rescataron y evacuaron al Hospital Clínico.