El hormigón del paso de la avenida Cataluña se reutilizará como escollera en el puerto
Fomento quiere que el mirador de 42 metros sea visitable y de carácter público
El hormigón sobrante se empleará como escollera para las obras de ampliación del puerto, tras la demolición del paso elevado de la avenida Cataluña. Con ello se conseguirá reciclar los materiales con el mínimo impacto ambiental. Por su parte, el Ministerio de Fomento pretende que el mirador que se cree sea público.
El nuevo entramado viario que tendrá Valencia en su entrada norte por la avenida Cataluña será utilizable en 2007, precisamente el año en que se celebra en Valencia la 32 edición de la Copa América. Al menos esa es la previsión de la demarcación territorial de carreteras del Ministerio de Fomento, siempre que los imprevistos y las sorpresas no lo impidan. De hecho, han ajustado la fecha al 15 de mayo.
El cambio más sustancial es la sustitución del paso elevado por un túnel de dos carriles por sentido, por lo que se demolerá el scalextric.
Una de las medidas que se adoptarán por parte de los responsables de la obra es la reutilización de los materiales del paso elevado. De hecho, el hormigón sobrante de la demolición se empleará como material de escollera para las obras de ampliación del puerto, por lo que no se habrá impacto medioambiental, como explicaron los responsables de la obra, dependiente de la demarcación de carreteras del ministerio de Fomento.
Reducción del tráfico
En 1997 se redactó el proyecto de ejecución, cuyas premisas principales eran la construcción de un paso inferior y una gran rotonda semaforizada que conectara la ronda norte Vicente Zaragozá y la avenida Cataluña, permitiendo absorber más de 100.000 vehículos diarios.
En 2004 comenzaron los trabajos más importantes, pues como explicaron desde la dirección de la obra, durante este tiempo se han ido ejecutando los desvíos de servicios y la urbanización del entorno.
Una de las características del nuevo viario que permitirá absorber todo el tráfico procedente de la V-21, es el carácter peatonal que se ha ideado para el paso inferior, por donde cuatro carriles (dos para cada sentido) conectarán con la ciudad. Una pasarela situada en la calzada de acceso a Valencia permitirá a los ciudadanos pasear sin problemas junto a un juego de cascadas y luces, en un nivel diferente del tráfico rodado para evitar riesgos.Además, esta zona estará adaptada a minusválidos, con una rampa de acceso que nacerá cerca del ramal de la calle Clariano.
Respecto al mirador de 42 metros que presidirá la rotonda de distribución, será de uso público para que los ciudadanos puedan contemplar el
skyline
de la ciudad y el mar porque la plataforma estará orientada hacia las playas.
Este punto, según los responsables de la obra, deberá tener el visto bueno de Madrid y del Ayuntamiento, pues el mirador deberá contar con sistema antincendios y los equipamientos de seguridad necesarios. Para ello, se negociará el uso con el Ayuntamiento, pues también será necesario destinar personal para el servicio.
Actualmente, los trabajadores actúan en el ramal de la calle Clariano que conectará con el paso inferior en sentido salida. Los desvíos de Tráfico comenzarán en Clariano y no pararán el avance de las obras.