Oliva inicia la conservación del patrimonio rural y pide que se protejan tres alquerías
Dos de los edificios están situados en la zona de ocio que ha proyectado el Ayuntamiento
Tres alquería de Oliva, dos de ellas situadas en el complejo de ocio previsto por el Ayuntamiento, han sido consideradas por el Bloc como de gran valor patrimonial. Por ello, los nacionalistas han reclamado la protección de estas edificaciones con las que se inicia el proceso de conservación del patrimonio rural.
Los muros de una ciudad hablan continuamente de su historia y se convierten, con el tiempo, en los grandes atractivos turísticos de la misma. Pero si no se adoptaran medidas de protección, muchos de ellos habrían acabado convertidos en escombros. Por este motivo en el año 1995 se aprobó el Catálogo del Patrimonio Urbano de la ciudad de Oliva.
Ahora le corresponde el turno al patrimonio rural y para comenzar con él, el Bloc ha solicitado al Ayuntamiento, por registro de entrada, la protección de tres alquerías situadas en el campo olivense y que representan un claro ejemplo de la importancia de la agricultura durante siglos.
Las alquerías en cuestión son las de Reg Nou, La Bellotera y la finca de la Barraca.
La primera “es un conjunto importante”, a juicio de la concejala nacionalista de Patrimonio Inmaculada Seguí, “porque es el símbolo de todo el proceso de instalación del riego en el pasado siglo en esta amplia zona de Oliva”.
Importancia del entorno
Además, no sólo es importante la edificación principal, sino también todo el entorno paisajístico en el que se encuentra y otro inmueble anexo de especial interés desde el punto de vista patrimonial. Esta finca está situada en la zona del Camí Vell de Dénia.
La otra finca es la denominada La Bellotera, precisamente porque tiene un árbol que podría ser calificado como patrimonio natural después de que se realice el oportuno informe técnico.
Estas dos están situadas dentro de la nueva zona de ocio proyectada por el Ayuntamiento de Oliva y sobre la que ya han presentado propuestas de urbanización dos empresas.
Sin embargo, según aseguró ayer la concejala Seguí, ambas edificaciones no interrumpen en exceso el proyecto urbanístico para esta zona en caso de que finalmente sean protegidas.
Una de ellas está plenamente integrada en uno de los proyectos y otra está situada dentro de una carretera proyectada pero tan sólo ha sido necesario realizar una curva en el espacio donde se sitúa la edificación.
La tercera y última es la finca de La Barraca, un conjunto rural muy interesante que representa, según Seguí, “el inicio de expansión del cultivo de la naranja”
Todas ellas son conjuntos arquitectónicos que fueron construidos entre el siglo XIX y principios del XX y representan aspectos importantes en el desarrollo económico de Oliva.
Informes preceptivos
En la última comisión informativa se acordó solicitar los informes preceptivos para averiguar si realmente tienen interés para ser protegidas. Los estudios encargados son los que se corresponden con los aspectos historiográficos, paisajísticos, etnológicos y arquitectónicos.
El etnológico resulta necesario porque las alquerías tienen relación con la expansión del comercio de los cítricos y la implantación del riego.
En el caso de Reg Nou sería interesante, a juicio del Bloc, la protección del conjunto por el gran valor del entorno.
Una vez se tengan los informes se determinará el grado de protección de los edificios. En cuanto sean declarados inmuebles con algún tipo de singularidad, no se podrán derribar. Sí se pueden realizar obras en el mismo pero siempre bajo la supervisión técnica del Ayuntamiento de Oliva.
Existen diferentes grados de protección que comienzan por el máximo grado, referida exclusivamente a los grandes monumentos históricos.
En segundo lugar, se establecen otras fases para edificios singulares representativos de diferentes momentos artísticos o conjuntos tipológicos.
Inmaculada Seguí manifestó que la propuesta de protección de las alquerías de Reg Nou, La Barraca y La Bellotera surge en este momento precisamente porque se está discutiendo el Plan General de Ordenación Urbana “y creemos que es necesario”.
Las actuaciones de la delegación de Patrimonio de Oliva son continuas. La última y más destacada es la ampliación del Museo del actor olivense Vicente Parra, así como la exposición sobre Patrimonio y Sociedad que ha tenido lugar en la Cripta de la Iglesia de Santa María la Mayor, junto a las jornadas que llevaban el mismo nombre y en las que han participado expertos.