Los Mossos d´Esquadra informaron ayer que dos nuevos testigos en el caso de la indigente María del Rosario E.P. relataron que habían visto que los tres jóvenes detenidos, Ricard P.B., Oriol P.S. y J.J.M.R., agredir anteriormente a otras personas sin techo.
Los dos testigos, un joven de 20 años y una chica, comparecieron voluntariamente ante la policía autonómica. El primero de ellos asegura que la noche del 27 de noviembre del pasado año, un mes antes de que María Rosario muriera calcinada, vio cómo uno de los detenidos mayor de edad, Ricard P.B., lanzaba un pequeño contenedor de basura contra la puerta de una sucursal del BBVA de la calle Gran de Grcia, donde se protegían del frío un grupo de indigentes.
El joven paseaba por la zona en aquel momento y, según declaró, Ricard iba acompañado por dos chicos más, aunque no pudo concretar las consecuencias de la agresión porque se marchó del lugar. Sólo pudo ver cómo los agresores salían corriendo.
Según fuentes cercanas a la investigación, la segunda testigo es una joven que acudió a la comisaría de los Mossos d´Esquadra acompañada por su madre. Aseguró que no tiene duda sobre la autoría del asesinato de María del Rosarío E.P., porque reconoció a los tres jóvenes detenidos, y hasta pudo identificarlos con sus apodos durante su declaración policial.
El letrado de la acusación particular ejercida por la madre y la hija de la víctima, Lluís Costa, confirmó que ya tenía constancia de la declaración de una conocida de los inculpados que explicó a la policía que los presuntos homicidas agredían con frecuencia a indigentes, simplemente para divertirse, y que solían grabar sus fechorías con sus teléfonos móviles.
Recurso contra la prisión
Los Mossos d´Esquadra ya barajaban la hipótesis de que los acusados hubieran participado en otras agresiones a indigentes en Barcelona.
Así las cosas, la juez instructora del caso tomará declaración a estos dos nuevos testigos y a otros dos jóvenes, clientes del cibercafé frecuentado por los detenidos, que también aseguraron haber visto imágenes de agresiones a indigentes en los móviles de los tres imputados.
Asimismo, la magistrada tendrá que tomar en breve una decisión para resolver el recurso que la defensa de Ricard P.B., ejercida por el letrado Juan Antonio del Moral, presentó contra el auto de prisión dictada contra su representado.
Del Moral considera que el atestado de los Mossos d’Esquadra tiene defectos de forma porque se califica los hechos de asesinato, una afirmación que, en su opinión, es errónea hasta que los investigadores estudien el caso bien y lo demuestren.
Padre de uno de los agresores
Por otro lado, Esteban Pinilla, el padre de uno de los tres jóvenes implicados en la muerte de la mendiga consideró que las imágenes grabadas por la cámara de seguridad, “no demuestran la crueldad con la que se ha dicho que actuaron”.
Esteban Pinilla aseguró que en las imágenes grabadas se “puede ver que ocurre una explosión muy fuerte, y que no se trató de un incendio, como se ha dicho”, y ha matizado que “mi hijo estaba dentro del cajero cuando se produjo y hasta le salpicó algo de líquido, lo que hizo que los jóvenes se asustaran y huyeran”.
Sobre el suceso, que ha definido como una tragedia, afirmó que “hay una culpa importante en el alcohol” y un comportamiento incívico en los jóvenes, “unos desgraciados que, bajo el influjo del alcohol, hicieron de todo”.
Reconoció que su hijo Ricard “es un tonto” y pidió que se le castigue por lo que pasó y no por lo que se dice que ocurrió, “pero no con 20 o 25 años de prisión, porque no ha sido un homicidio premeditado ni intencionado”.
Esteban Pinilla explicó que a Charo, la mujer fallecida, la conocía porque corría por el barrio, y que “raro era el vecino que no le había pagado una cerveza”.