“Estamos enfadados”. Así resumió ayer Mª José Broseta, la representante de los vecinos, el malestar que los barrios tienen ante el reparto de los presupuestos de este año que el Ayuntamiento ha fijado.
Lejos de quedarse de brazos cruzados, la reunión que la junta directiva de la Federación hizo ayer durante más de dos horas concluyó con la pretensión de congregar el próximo día 16 a todas las asociaciones vecinales. “Muchas están realmente disgustadas. Daremos voz a todos los vecinos y analizaremos los problemas a los que se enfrentan uno por uno”, aseguró Broseta.
La esencia de dicha reunión tendrá tintes urbanísticos. “Es tal la preocupación por la homologación del plan general que queremos supervisar y estar informados de los movimientos que se vayan a llevar a cabo”, continuó la representante. Por ello, la próxima semana la Federación de Vecinos tiene convocada una nueva reunión con el Colegio de Arquitectos de Valencia.
La nueva ordenanza sobre el paso de camiones pesados es otra de las grandes preocupaciones de la Federación vecinal por lo que solicitará una entrevista con Alfonso Novo, concejal de circulación y Transportes.
Carencia de terrenos
Muchos barrios carecen de centros lúdicos o sociales a pesar de sus continuadas reivindicaciones. Este será otro de los principales puntos que se tratarán dentro de dos semanas entre los representantes vecinales. “Queremos hacer una larga lista de qué barrios piden desde instalaciones deportivas hasta colegios, pasando por centros de día para mayores debido, según el Ayuntamiento, a la falta de partidas presupuestarias”, comentó Broseta.
“Si hay terrenos públicos o privados donde se puedan construir los centros que los vecinos necesitan el Consistorio debería de hacer lo posible para adquirirlos y cedérnoslos. Si lo hacen con 70.000 metros cuadrados para ubicar el nuevo Mestalla, también lo deberían hacer con nosotros”, concluyó la presidenta vecinal.