Las Provincias

Ninguno de los circos que lleguen a Valencia en Navidad podrá utilizar animales

Espectáculo de un circo con tigres.
Espectáculo de un circo con tigres. / D. Torres
  • Empresas con gran tradición como el Americano o Mundial se niegan a visitar la capital del Turia si se vetan los espectáculos con fieras

Los niños que quieran ver espectáculos circenses con animales tendrán que coger el coche o un medio de transporte alternativo para viajar a otra ciudad, porque en Valencia las próximas Navidades no se permitirán los circos con fieras, siguiendo la estela de Cataluña.

Según explicaron ayer desde el Ayuntamiento, en el programa de Compromís ya figuraba que querían una ciudad libre de espectáculos con animales y que apostaban por el bienestar animal, por eso, apuntan que este mismo año, en Navidad, ya no se aceptaran empresas que incluyan números con animales.

Si bien en el caso de Cataluña se ha aprobado una iniciativa legislativa a nivel autonómico, en Valencia, según indican desde la concejalía de Bienestar Animal, no tienen previsto aprobar una normativa específica, sino que "nos estamos coordinando las distintas concejalías y la idea es que cuando pidan licencia de actividad para instalarse en Valencia, se les exigirá que no incluyan espectáculos con animales".

Como podría darse el caso de que los circos pidieran instalarse en solares privados, y no municipales, el Ayuntamiento se está coordinando con la Generalitat para que no se concedieran los permisos, porque en estos casos sería competencia de la administración autonómica.

En Cataluña se ha previsto una moratoria de dos años para que los afectados puedan adaptarse, pero en Valencia, la intención es empezar ya estas Navidades, algo que no ha sentado bien al sector del circo, porque no se les ha escuchado.

Desde el Circo Mundial, su máximo responsable, José María González, asegura que el circo en Valencia "es una tradición centenaria. Es la única ciudad del mundo que tiene cinco carpas a la vez y ahora quieren dejar a los niños sin ver a los animales". González niega que haya maltrato animal. "Tenemos tigres o elefantes que son parte de mi familia. Cumplimos todas las normativas de Bruselas en cuanto a las medidas de las jaulas y transportes, los alimentamos con las mejores frutas y les tratan los mejores veterinarios. Si prohiben esto no deberían dejar que los caballos vayan por la calle o que estén en las corridas de toros".

Desde el Circo Americano, Enys Faggioni, apunta que "supondrá quitar el derecho al trabajo a las familias circenses y no respeta el derecho de libre acceso del público a la cultura circense". Dice que una cosa es regular y otra prohibir.

Tanto desde el circo Americano como desde el Mundial aseguran que si el Ayuntamiento sigue adelante con su anuncio, tendrán que dejar de venir a Valencia.

"Si finalmente se aplica, no vendremos a Valencia, pero queremos dejar claro que es una decisión política y una gran hipocresía porque sólo lo aplican a los circos para ganar los votos animalistas, pero en cambio sí hay corridas de toros o zoológicos", añade Faggioni.

Desde el circo Mundial, explican que piensan recurrir la norma "e incluso lanzo la idea a los valencianos que se recojan firmas".

En el circo Wonderland, Enrico Macaggi, dice que "nunca se ha consultado al gremio porque no hacemos ningún maltrato animal. Hubiera sido mejor regular, no prohibir, como en Alemania o Francia donde los circos son casi como centros de acogida de animales". Añade que el Ayuntamiento no les ha notificado nada y que tienen contratados desde abril dos grupos con animales. A pesar de ello, prepararán espectáculos sin animales por lo que pueda venir.

El consejero delegado del circo Alaska, Carlos Turiel, explica que sólo llevan un 10% de espectáculos con fieras y que si se prohibe, lo tendrán que quitar. "Pero me pregunto si han pensado qué hacer con los educadores de los animales (que no domadores). Son unos 500 en España. ¿Los van a prejubilar?".

Eduardo Belltall, del Circ de Nadal, explica que antes subcontrataban algún número con animales, pero "ya nos hemos adaptado y ya somos un circo sin animales. Hemos preparado una superproducción que gustará mucho". Belltall reconoce que "es mejor que no haya".