REFLEXIONES
-El mismo día que le citaron para la Copa Davis un amigo suyo comentó que usted se iba con Juan Carlos Ferrero a por unos coches. ¿Automóvil nuevo para celebrarlo?
-No, no (ríe). Nos íbamos a coger unos cars.
-¿Y eso?
-Pues que un amigo de Juan Carlos y mío tiene un circuito de cars privado y los dos tenemos unos cuantos coches allí guardados. Nos gusta, así que de vez en cuando nos vamos a correr.
-Estaría contento aquel día. El capitán del equipo español, Albert Costa, le convocó para la Davis. ¿Confiaba en ello?
-Tampoco te creas. Estaba un poco a la espera de ver lo que decidía. Y cuando Alberto me llamó para decírmelo me llevé una alegría tremenda.
-No parará de entrenarse últimamente...
-La verdad es que no. Entreno mañana y tarde. Iré de menos a más. La semana que viene aumentaré la carga.
-¿Qué tal ha ido la revisión médica por la lesión que le retiró del Open 500 Valencia, una microrrotura fibrilar en los isquiotibiales?
-Todo bien. Yo ya puedo entrenar fuerte, pero fui para saber cómo estaba y el doctor me dijo que estoy recuperado.
-¿Cómo se ha tomado Ferrero ser el primer reserva de la Davis?
-Bien. Como en principio se iba a quedar fuera, estaba contento porque iba a disfrutar de vacaciones.
-¿Él esperaba entrar en la final después de haber sido fundamental en cuartos de final y semifinales?
-Yo creo que no. Es que no es fácil. Al final alguno se tiene que quedar fuera. Juan Carlos y yo decíamos: «Si vamos bien, y si no pues nos vamos de vacaciones».
-¿Se iban a ir juntos de vacaciones?
-Sí, queríamos ir a Brasil.
-Están muy unidos usted y Ferrero. Dos tenistas valencianos que además ahora son socios al compartir los derechos del Open. ¿Cuándo comenzó la amistad?
-Nosotros nos conocemos de siempre, porque los dos hemos entrenado en Valencia desde pequeños.
-Para usted la Copa Davis es la oportunidad de quitarse la espina clavado del año pasado.
-Sí, pero me da igual. Al final lo que quiero es que ganemos la Davis. Si juegas en la final ya es lo máximo, pero lo importante es que gane el equipo. El triunfo es para todos. La final la ganamos todos.
-En 2008, tras caer en el primer partido contra Nalbandián afirmó que era incapaz de ganar a nadie. Viéndolo con perspectiva, ¿qué le pasó para llegar a decir eso?
-Ahora los ves de otra manera. En ese momento estás caliente y después piensas: «Madre mía, qué he dicho». Pero fue lo que sentí entonces y no me arrepiento.
-¿Hoy cómo valora aquella derrota?
-El otro jugador fue mejor que yo. Yo no estaba en un buen momento tenístico y no supe tomármelo así.
-¿Le faltó fortaleza mental?
-Sí. Bueno, quizás lo que me faltó fue ser más positivo cuando afrontas un partido.
-¿Ha mejorado ese aspecto?
-No se trata de mejorar, sino de dejarte esas cosas para ti mismo y disimularlas más. Mostrar debilidad no es bueno.
-¿Le dolió que el capitán, Emilio Sánchez Vicario, le sacara de individuales tras aquel batacazo?
-No. Me hubiera gustado jugar, pero lo entiendo. Hizo lo mejor para el equipo tal y como estaba yo mentalmente. No sirve de nada lamentarse y todos buscábamos un mismo fin.
-En una entrevista a LAS PROVINCIAS, Sánchez Vicario aseguró que usted fue el verdadero ganador de la Davis. ¿Qué le parece?
-Fuimos todos. Desde Tommy Robredo hasta Almagro. Todos. Rafa Nadal no pudo estar en la final pero ganó en Alemania y en Las Ventas. Sin él, no habríamos estado en la final. Se hizo algo importante y complicado.
-¿Ganará España la Copa Davis ante la República Checa?
-En el tenis nunca se sabe lo que puede pasar. No decir que somos favoritos es estúpido. Somos favoritos porque jugamos en casa, con el apoyo de nuestro público, y porque hemos jugado más finales que ellos. Se puede complicar y se puede perder. Sería una decepción, pero peores cosas se han visto.
-¿Puede hacer un pronóstico?
-(Hace cuentas durante varios segundos) Eh... 4-1.
-Vaya. Sí que lo tiene claro.
-Es que si ganamos los primeros individuales nos ponemos 2-0. Después pon que perdemos en dobles, aunque espero que no. Y después volvemos a ganar en individuales y se queda 3-1. Y en el último partido ya que pase lo que quieras.
-¿Piensa que veremos al mejor Nadal y todavía le faltará algo?
-Sí. Rafa es el número 2 del mundo. Con él, estando en tierra batida, tenemos los dos puntos de individuales asegurados.
-No tiene tiempo para descansar. Primero el Open 500 y ahora la Davis. ¿Qué balance hace del torneo disputado en el Ágora?
-Ha sido positivo. Me ha gustado muchísimo. Pero el año que viene hay que hacer innovaciones, que crezca poco a poco. En el segundo año será un torneo con mucho más nivel, aunque no será fácil mantener el cartel de tenistas.






