El presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, reconoció ayer que el jefe del Consell, Francisco Camps, «estuvo muy poco afortunado» el jueves cuando acusó al portavoz del PSPV, Ángel Luna, de querer verle «boca abajo en una cuneta». El también líder de los populares castellonenses puntualizó que Camps tenía que haber añadido el adverbio «políticamente», pues ese matiz habría cambiado el tono de su invectiva. Pero las declaraciones no le preocupan, aseguró, porque «inmediatamente pidió disculpas». Además, justificó la reacción del presidente cuando «a uno le dan caña todos los días», y cuando Luna «a manipulado en la sombra para cargarse a cualquiera».
El portavoz del PP en Les Corts, Rafael Blasco, también se refirió ayer a este asunto al afirmar que la negativa de Luna a rectificar en su estrategia de insultos al presidente de la Generalitat «está minando el PSPV».





