«Estamos ante una nueva oleada de delitos», aseguró ayer el delegado de la Asociación Independiente de la Guardia Civil (IGC), Joaquín Parra, que lo atribuye, en parte, al retraso del sistema judicial. «Muchos delincuentes salen de prisión después de agotar la preventiva y antes de ser ni siquiera juzgados. Y quedan en total libertad sin ningún tipo de vigilancia», explicó.
Junto al retraso judicial por la acumulación de expedientes en las mesas de los jueces, la asociación IGC habla de que los asaltos a viviendas, cuando no hay víctimas, están penados con un máximo de cuatro años de cárcel, de los que se cumplen la mitad. Y después quedan de nuevo en libertad. «Está demostrado que muchos de los delincuentes que cometen atracos vuelven a reincidir». Y son tantos extranjeros como españoles», desmontando así la idea de que los delincuentes vienen de fuera. En el último año han caído 120 bandas organizadas en la Comunitat Valenciana.





